La fragilidad del mercado laboral en Argentina
En marzo, el empleo formal en Argentina volvió a mostrar signos de debilidad. Según los datos recientes del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), se perdieron más de 10.700 empleos asalariados y casi 18.000 monotributistas en solo un mes. Esto significa que, en lo que va del gobierno de Javier Milei, ya se destruyeron más de 300.000 puestos de trabajo.
¿Qué implica esto? Que la cantidad de empleos en el país sigue bajando, luego de dos meses donde parecía que la tendencia se estabilizaba. La caída en marzo afectó especialmente al sector del comercio, que alcanzó su nivel más bajo en dos años. Solo dos provincias lograron mantener o mejorar su saldo de empleo durante ese período, mientras que otras muestran estabilidad tras recuperarse en marzo.
El economista Luis Campos advirtió que, desde agosto de 2023, ya se perdieron más de 250.000 trabajos. Si la tendencia continúa, la pérdida de empleo en Argentina se acerca a cifras similares a las de la crisis de 2018 y 2019.
Las empresas también están en crisis
La situación del empleo no solo afecta a las personas que trabajan, sino también a las empresas. Entre noviembre de 2023 y marzo de este año, se cerraron más de 26.400 firmas, lo que representa un 5,2% del total. En el último año, la cantidad de empresas que contrataron empleados cayó un 2,8%, con más de 14.200 cierres.
El impacto se siente en todos los sectores, pero el comercio y la industria son los más golpeados. En marzo, el comercio perdió más de 2.100 puestos de trabajo y acumula casi 25.000 despidos en un año, llegando a su nivel más bajo desde julio de 2024. La industria manufacturera también sufrió, con una caída mensual de más de 5.000 empleos y una reducción del 4,1% en comparación con el año pasado, lo que equivale a casi 48.000 empleos menos.
¿Qué sectores están ganando y cuáles perdiendo?
Los datos muestran que los sectores que han logrado crecer en porcentaje, como la minería y la agricultura, no generan muchos empleos en total. En marzo, estos sectores sumaron apenas 1.300 nuevos puestos, lo que representa solo el 7% del total del empleo. Por otro lado, los sectores que vienen perdiendo mucho, como el comercio y la industria, concentran casi la mitad del empleo en riesgo.
Por provincias, algunas como Neuquén, Río Negro, San Juan y La Rioja lograron sumar empleo en marzo. Estas regiones, en particular las patagónicas, mantienen un saldo positivo y muestran que no todos los lugares están en crisis por igual. Sin embargo, otras áreas siguen con números negativos en sus balances de empleo.
El monotributo también sufrió un retroceso importante ⚠️
Una de las novedades en los datos de marzo fue la caída en la cantidad de personas inscriptas en el monotributo, un sistema que muchos usan para trabajar de manera independiente. En ese mes, alrededor de 6.300 personas dejaron de estar registradas, la primera baja en cinco meses. La caída fue aún mayor en los autónomos, que perdieron más de 16.700 inscriptos en un solo mes.
Aunque en los últimos años el monotributo había crecido, en la era Milei se registró una fuerte caída, especialmente en el monotributo social, que perdió más de 225.000 inscriptos. Sin embargo, si sumamos autónomos y monotributo en general, el saldo sigue siendo positivo en más de 167.000 inscriptos en comparación con hace un año, aunque la tendencia en el corto plazo muestra retrocesos.
¿Y qué pasa con los salarios? La buena noticia en medio del caos 💰
Mientras el empleo formal se desgasta, los salarios parecen tener una mejora en su poder adquisitivo. En marzo, el salario promedio del sector privado llegó a aproximadamente 2.200.000 pesos, con un aumento interanual del 31,6%. La mediana, que refleja más la realidad de la mayoría, subió un 28,1%, alcanzando 1.540.000 pesos. Además, en abril, los salarios mostraron una pequeña subida del 1,3% respecto del mes anterior y ya superan los niveles de fines de 2023.
El poder de compra de los trabajadores, en comparación con noviembre de 2023, creció un 4,3%, lo que indica que, aunque hay menos empleos, los salarios que quedan son algo mejores en términos reales. Sin embargo, los convenios colectivos todavía están por debajo, ya que los salarios pactados en esas negociaciones solo aumentaron un 0,3%, y en términos reales acumulan una caída del 6% en el mismo período.
¿Qué nos deja esta historia?
En síntesis, la economía argentina sigue atravesando momentos difíciles. La destrucción de empleos y cierres de empresas son los principales problemas, pero también hay algunos datos positivos, como la mejora en los salarios y en algunas provincias. La tendencia todavía es de incertidumbre, y lo que pase en los próximos meses será clave para entender si la recuperación llegará o si la crisis continúa profundizándose.




