¿Qué pasó exactamente? 🤔
El Gobierno acaba de dar un paso importante para reducir la cantidad de reglas y regulaciones que afectan el comercio en Argentina. A través de la Resolución 12/2026 y la Disposición 534/2026, decidió derogar 58 normas relacionadas con el comercio interior. Entre esas medidas, se encuentran programas conocidos como Ahora 12, Cuota Simple y Precios Cuidados, aunque algunas de ellas ya estaban desactivadas hace tiempo. La idea: eliminar leyes y regulaciones que, según el Gobierno, generaban confusión, ambigüedad y dificultaban la vida de las empresas y consumidores.
¿Por qué eliminar estas reglas? 📝
El motivo oficial es que muchas de esas normativas quedaron obsoletas porque el marco regulatorio cambió hace rato. Por ejemplo, leyes como la de Abastecimiento, la de Góndolas y la que creó el Observatorio de Precios ya no tenían sentido porque sus objetivos ya estaban cubiertos o simplemente dejaron de aplicarse. Además, las regulaciones acumuladas a lo largo del tiempo terminaron generando un escenario de confusión, con reglas que se superponían o estaban desactualizadas. Esto, según el Gobierno, generaba inseguridad jurídica y limitaba el libre desarrollo de las actividades económicas.
¿Qué pasa con los programas de financiamiento? 💳
Uno de los cambios más relevantes fue la eliminación de los programas Ahora 12 y Cuota Simple. Estos mecanismos permitían que muchas personas pudieran pagar compras en cuotas —en algunos casos, sin intereses— a través de tarjetas de crédito. Durante la gestión de Javier Milei, Cuota Simple reemplazó a Ahora 12 y facilitaba financiamiento en 3 y 6 cuotas fijas. Sin embargo, dejó de funcionar en junio de 2025, y el Gobierno decidió no renovarla. Aunque muchas tiendas y bancos ofrecieron alternativas para seguir financiando compras, las tasas más altas y la inflación limitaron su alcance, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
Por otro lado, quedó sin efecto un acuerdo vinculado a Precios Cuidados, un programa lanzado en 2014 para mantener precios controlados en productos básicos como alimentos, limpieza y cuidado personal. Con el tiempo, esa iniciativa se amplió a otros rubros, incluyendo materiales de construcción, motos y telefonía. Pero ahora, esas regulaciones también desaparecen, en un intento de simplificar y liberar el mercado.
¿Qué busca el Gobierno con esta medida? 🎯
El objetivo central es reducir la cantidad de reglas que dificultan la actividad económica. La Secretaría de Comercio continúa revisando cientos de resoluciones para determinar cuáles siguen siendo útiles y cuáles deben ser eliminadas. La idea es que, con menos regulaciones, las empresas puedan operar de manera más ágil y los costos administrativos se reduzcan. Esto forma parte de un plan más grande que inició al comienzo del mandato y que, según el Gobierno, busca potenciar la desregulación económica.
Desde la perspectiva oficial, esta limpieza normativa busca crear un entorno más flexible para los negocios, eliminando trabas burocráticas que frenan la actividad. La meta: que tanto empresas como consumidores puedan moverse con mayor libertad y que el mercado funcione de manera más eficiente.
¿Qué significa esto para el futuro? 🚀
El gran desafío será ver si, con menos reglas, el sector privado logra operar de manera más rápida y efectiva. La eliminación de estas normas busca reducir costos y facilitar trámites, pero todavía queda por ver si esto se traduce en una mayor dinamismo en la economía. La desregulación puede ser un paso positivo, siempre y cuando se supervise que no haya riesgos para los consumidores o el mercado en general.
Por ahora, lo que está claro es que el Gobierno apuesta fuerte por un mercado más libre y menos regulado, intentando dejar atrás años de regulaciones dispersas y en algunos casos, obsoletas. Solo el tiempo dirá si esta estrategia logra el impacto esperado.




