Adiós a un ícono del rock argentino 🎤
El mundo del rock argentino está de luto. Carlos «Indio» Solari, uno de los referentes más grandes de la música nacional y líder de Los Redonditos de Ricota, falleció este viernes a los 77 años. Su partida cierra un capítulo importante en la historia musical del país, pero también pone en primer plano la dura batalla que enfrentó contra una enfermedad que lo acompañó en sus últimos años: el Parkinson.
¿Qué es el Parkinson y cómo afectó al Indio? 🧬
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso y que, con el tiempo, puede generar temblores, rigidez muscular, problemas de equilibrio y lentitud en los movimientos. Aunque cada persona la vive de manera diferente, en el caso de Solari lo más visible fue la rigidez, un síntoma que le dificultaba tareas cotidianas.
El diagnóstico se hizo público en 2016, aunque él ya convivía con la enfermedad desde antes. Fue en 2017 cuando, en una entrevista con Mario Pergolini, decidió hablar abiertamente por primera vez. Frente a casi 150 mil personas en un recital en Tandil, el Indio contó que padecía la enfermedad con una frase que quedó en la memoria: «Mr. Parkinson me está pisando los talones, pero acá estoy».
Una lucha en silencio y con humor 😅
Durante esa charla, el cantante evitaba nombrar directamente la enfermedad y la llamaba «la cosa», «el malestar» o «la dolencia». La dificultad para pronunciar la palabra Parkinson era evidente, y en sus palabras se notaba que convivía con ella día a día. Mostró un pastillero con medicinas y admitió, con humor, que a veces olvidaba alguna dosis, algo que su cuerpo le hacía sentir rápidamente a través de la rigidez.
El Indio también compartió cómo empezó a notar que algo no andaba bien. En una anécdota, contó que se dio cuenta porque un día intentó cortarse las uñas y empezó a temblar. La enfermedad, explicó, no fue de la noche a la mañana, sino que se fue manifestando con el tiempo.
Reflexiones sobre el paso del tiempo y la enfermedad ⏳
Con sus característicos toques de ironía, el Indio reflexionaba sobre envejecer. A los 67 años, confesó que no servía para ser viejo y que la vida después de los 50 es una lucha constante. Para él, los últimos años eran un padecer inevitable, y admitía que nunca había sido un ejemplo de vida saludable, incluso bromeando que en ocasiones, con una copa de whisky, rebajaba su medicación.
En 2022, a los 73 años, dio una entrevista en la que fue aún más sincero. Comentó que el Parkinson avanzaba y que, si bien podía hacer tratamientos para mantenerse activo, la enfermedad seguía progresando. Sin embargo, no perdió la esperanza ni el interés por la creatividad. Pintar y escribir eran sus refugios para sobrellevar los dolores y las contracturas que le generaba la enfermedad.
Una vida que, aunque más reservada, no dejó de ser activa 🎨✍️
Sus últimos días los pasó en un perfil bajo en Parque Leloir, alejado de los escenarios, pero sin dejar de lado su pasión por la música. Aunque la enfermedad lo fue alejando de las multitudes, nunca abandonó del todo su amor por la música y la expresión artística.
El Indio Solari siempre reconoció que la juventud y la vitalidad se escapan, pero su legado quedó impregnado en la historia del rock argentino. La lucha contra el Parkinson fue parte de esa historia, y su actitud de aceptar la enfermedad con humor y valentía dejó una enseñanza importante: seguir viviendo a pesar de las adversidades.
Un homenaje eterno a un ícono 🎶
La noticia de su fallecimiento conmueve a fans, músicos y a todos los que crecieron con su música. Aunque nos despedimos de un artista que marcó generaciones, su legado continúa vivo en cada canción, en cada recuerdo y en cada historia que dejó en la historia del rock nacional.
Hasta siempre, Indio. Gracias por tu música, tu honestidad y esa forma única de vivir y luchar que siempre nos inspiró.




