Una reunión privada que genera revuelo

En una tarde que despertó mucho interés, la vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en su despacho a María Verónica Michelli, candidata a jueza federal que quedó en el centro de una polémica política. La razón: el Gobierno pidió retirar su pliego, acusándola de tener vínculos familiares con un periodista del diario La Nación, Hugo Alconada Mon. La reunión fue a puertas cerradas, en un contexto de alta tensión interna en el oficialismo, y ocurrió justo antes de una importante sesión en el Senado.

¿Por qué tanto revuelo por Michelli?

La candidatura de Michelli generó controversia porque, aunque contaba con el respaldo de la mayoría en la comisión de Acuerdos del Senado, el oficialismo decidió frenarla. La comisión, que tiene nueve miembros aliados, había dado su apoyo al pliego, pero el presidente de esa misma comisión, Juan Carlos Pagotto, decidió mantenerlo en suspenso. La orden vino desde altos cargos del Gobierno, específicamente del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem, que responde a Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia.

¿Qué pasa con el apoyo en el Senado?

Por otro lado, varios senadores que apoyan a Michelli mostraron públicamente su respaldo. Entre ellos están figuras del radicalismo, como Carolina Losada, Maximiliano Abad y Mariana Juri, además de otros aliados del oficialismo como Martín Goerling (PRO), Carlos «Camau» Espínola, Beatriz Ávila, Sandra Mendoza, Flavia Royón y Carlos Arce. La mayoría de estos políticos votaron a favor del pliego en la comisión, aunque el Gobierno no quiere que avance en el plenaria del Senado.

El papel de la vicepresidenta y las internas

Lo que llama la atención es la postura de Villarruel, quien no firmó el despacho que avalaba la candidatura, dejando en evidencia su desacuerdo. Desde su entorno aseguran que la vicepresidenta busca actuar con un espíritu institucional y republicano, diferenciándose de otros actores del oficialismo y de la propia dirección del bloque de La Libertad Avanza, liderada por Patricia Bullrich.

Incluso, en los pasillos del Senado se comenta que Villarruel optó por no firmar el respaldo en la comisión de Acuerdos, que está mayoritariamente integrada por senadores de su espacio y aliados, dejando solo una firma del peronismo. Esto es visto como un gesto de independencia, ante la sospecha de que el Gobierno intenta manejar la selección de jueces de manera discrecional.

¿Qué sigue con el pliego de Michelli?

Por ahora, la estrategia oficial apunta a que el pliego de Michelli no sea tratado en la próxima sesión. En la reunión de Labor Parlamentaria de este miércoles, se acordó que solo se dará ingreso al pedido del Ejecutivo para retirar su candidatura, y el pliego en sí no será discutido. Sin embargo, el presidente de la comisión, Pagotto, prometió que formalizará el ingreso del dictamen favorable, aunque no podrá tratarse en la sesión porque el reglamento del Senado exige una semana entre la aprobación en comisión y su debate en el recinto.

¿Por qué tanto revuelo?

Desde el entorno de Villarruel aseguran que lo que está en juego es mucho más que una simple candidatura. La vicepresidenta califica toda esta situación como un «escándalo» y denuncia que retirar una jueza por su vínculo familiar con un periodista es una maniobra injusta y sin fundamentos claros. La pelea por Michelli refleja las profundas internas que atraviesan el oficialismo y las distintas formas en que cada sector busca defender sus intereses y principios.

¿Qué puede pasar ahora?

De momento, la tensión sigue latente. La disputa por Michelli muestra cómo las internas en el oficialismo no solo se limitan a debates políticos, sino que también impactan en decisiones concretas como la designación de jueces. La semana próxima será clave para ver si el pliego logra avanzar o si el oficialismo mantiene su postura de frenarlo, en medio de una interna que aún no encuentra una salida clara.