¡Qué calor en París! ☀️🔥

El segundo Grand Slam del año, Roland Garros, arrancó con una sorpresa que nadie esperaba: temperaturas que superaron los 30 grados y que rompieron con lo típico para esta época en Francia. ¿El resultado? días intensos, partidos que parecen batallas de resistencia y una organización que tuvo que activar protocolos para cuidar a todos los que están en la cancha.

¿Qué está pasando en París? 🌡️🤔

Desde el domingo, el clima en la capital francesa fue una especie de sauna gigante. El termómetro marcó un pico de 32°C y el lunes subió aún más, alcanzando los 34°C, algo que en esa zona no se veía en mayo en mucho tiempo. La causa principal de este calor extremo, según expertos, es un aire cálido que viene desde el norte de África, atrapado por un anticiclón en el norte de Europa. Esto hizo que tanto jugadores, espectadores y hasta los ball kids sufrieran en carne propia las altas temperaturas.

Partidos bajo presión y momentos incómodos 🥵🎾

El calor no solo fue un dato, sino que impactó en la cancha. El primer jugador en retirarse fue Gabriel Diallo, un canadiense que apenas pudo aguantar una hora y siete minutos en su partido contra James Duckworth, australiano. Diallo explicó que fue un golpe de calor, y que no estaba preparado para esa situación, por lo que decidió retirarse para evitar complicaciones mayores.

En otros partidos, la cosa no fue diferente. Alejandro Davidovich Fokina, de España, jugó más de cuatro horas y, a pesar del calor intenso, logró pasar a la siguiente ronda tras vencer en cinco sets a Damir Dzumhur. Pero no fue fácil. En medio de su partido, el árbitro tuvo que detener el juego para atender a una alcanzapelotas que se tambaleaba por la temperatura. La jugadora de Rublev y Buse, por ejemplo, también sufrió en el campo. La ball girl que asistía en ese partido tuvo problemas con el calor, y en medio del juego, un asistente le ayudó a salir de la cancha.

¿Y los jugadores? ¡Un verdadero reto! 💪🔥

Casper Ruud, finalista en 2022 y 2023, también pasó sus peores momentos en su debut contra Roman Safiullin. Arrancó bien, ganando los dos primeros sets, pero cuando iba 5-3 en el tercero, empezó a sentir mareos y calambres. Necesitó asistencia médica y un tiempo para recuperarse. Pese a todo, logró cerrar el partido en cinco sets, aunque la experiencia fue dura. El noruego admitió que estuvo cerca de abandonar, pero logró sobrellevarlo.

El día siguiente, la temperatura siguió en aumento, y Francia activó la alerta naranja. Se reportaron siete muertes en el país por causas relacionadas con el calor, un dato que evidencia lo peligroso que puede ser este clima extremo. La organización del torneo, por su parte, monitorea constantemente las condiciones con un protocolo especial para evitar riesgos mayores.

¿Qué dice la organización? 🚨📝

La Federación Francesa de Tenis explicó que usan una medición llamada WBGT, que toma en cuenta no solo la temperatura, sino también la humedad, el viento y el sol. Cuando ese índice supera los 30.1°C, los jugadores pueden tomar descansos de 10 minutos para enfriarse. Si llega a 32.2°C, los partidos se suspenden momentáneamente. Solo en casos extremos, con 38°C o más, los partidos podrían cancelarse. Hasta ahora, esas cifras no se alcanzaron, pero la organización está atenta y activa.

Los jugadores y el público, en modo supervivencia 🧊🧢

Las postales en la cancha muestran a los jugadores con toallas llenas de hielo en los cuellos, bebiendo agua constantemente y en cada descanso. Los espectadores, con gorros, sombrillas y abanicos, buscan cualquier manera de refrescarse. Algunas jugadoras, como Coco Gauff, incluso guardaron sus raquetas en la heladera para que el mango no estuviera caliente. El público también participa, recibiendo agua de los cancheros para mantenerse hidratados en medio de la ola de calor.

¿Y qué pasa con los que no la pasan bien? 😅

Daniil Medvedev, por ejemplo, no estuvo contento con las condiciones y fue eliminado en la primera ronda. En un momento, su esposa, Daria, le recordó que todos estaban sufriendo por el calor, a lo que Medvedev respondió con humor: «Cuando empiece a meter la pelota, empezaré a comportarme». La sensación general fue que el clima convirtió a Roland Garros en una competencia más física y mental que técnica.

¿Qué se espera para los próximos días? 🌤️🤞

Si bien las temperaturas seguirán altas, los organizadores confían en que no alcanzarán niveles peligrosos que obliguen a cancelar partidos. La idea es mantener el torneo en marcha y que los jugadores puedan competir sin poner en riesgo su salud. Pero, si las condiciones empeoran, no se descarta que se tomen nuevas medidas o incluso suspensiones temporales.

Lo que está claro es que estos días en París están dejando una lección importante: el clima extremo puede afectar cualquier evento, incluso uno tan prestigioso como Roland Garros. La resistencia, la preparación física y la capacidad de adaptarse serán clave para sobrevivir a esta edición especial del torneo.