Un vistazo a los premios de los Mundiales de 1962 y las decisiones que marcaron historia
Cuando pensamos en el fútbol, muchas veces nos imaginamos los goles, las jugadas increíbles y los festejos. Pero detrás de cada campeonato, hay historias de acuerdos, decisiones y hasta gestos que marcaron un antes y un después. Eso sucedió en 1962, en Chile, cuando la selección argentina hizo algo que sorprendió a todos: decidieron no cobrar premios si no pasaban la primera fase.
¿Qué se pactó en aquel entonces? 💰
Antes de partir a Chile, los jugadores argentinos y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) llegaron a un acuerdo sobre los premios que recibirían en caso de lograr un buen resultado. La cifra era importante para la época: si Argentina ganaba el campeonato mundial, cada jugador se llevaría unos 450.000 pesos. Para que tengan una idea, en ese entonces, un departamento de tres ambientes en Buenos Aires costaba alrededor de 150.000 pesos, y un auto barato podía costar unos 142.500 pesos.
Pero, lo más destacado de aquel acuerdo fue lo que decidieron los propios jugadores: si no lograban avanzar más allá de la primera fase, no cobrarían ningún premio. La decisión fue tomada en una reunión en la casa de la calle Viamonte, en Buenos Aires, y fue difundida por la revista Goles. La actitud reflejaba un espíritu de solidaridad y compromiso con la camiseta, más allá del dinero.
El contexto y el compromiso de los jugadores 🤝
En ese momento, Argentina venía de una derrota dura en los Juegos Olímpicos de 1960 y con el recuerdo fresco del llamado «Desastre de Suecia» en 1958, cuando la selección no pasó la primera ronda. Los jugadores querían demostrar que tenían la fuerza para revertir esa historia y estaban dispuestos a jugar sin esperar premios si no lograban avanzar.
El plantel, formado por 22 jugadores, estaba liderado por figuras como Rogelio Domínguez y Antonio Rattín. Además, en la delegación viajaba Vicente Donadío, el utilero, que llevaba tres años trabajando con la selección. Sin embargo, la AFA había decidido que Donadío no viajaría a Chile. Los jugadores, en señal de solidaridad, decidieron pagarle el viaje, demostrando su compromiso y espíritu de equipo.
El resultado y la historia que quedó 📉
El esfuerzo no alcanzó para cambiar la historia: Argentina quedó eliminada en la fase de grupos tras perder ante Chile, Alemania Federal y Suiza. Pero en lo que respecta a la decisión de no cobrar premios si no pasaban de ronda, ese acto quedó en la historia del fútbol argentino como un gesto de honestidad y compromiso con los valores del deporte.
En la memoria de la AFA, esa participación dejó gastos e ingresos que reflejaban un fútbol muy diferente al actual. La organización reportó que, pese a la eliminación temprana, hubo un saldo positivo, con un superávit de más de 2 millones de pesos en ese entonces. La inversión en viáticos y otros gastos fue menor que los premios que, en este caso, no se pagaron.
El contraste con los Mundiales recientes 🌍
Hoy en día, la historia del fútbol cambió mucho. En Qatar 2022, por ejemplo, los clubes recibieron un pago diario de 10.000 dólares por cada jugador durante la competencia. Argentina, que llegó hasta la final y ganó el título, le hizo ganar a cada uno de sus jugadores unos 370.000 dólares, además de que la AFA obtuvo más de 42 millones de dólares por el campeonato y otros 10 millones extras de la Conmebol.
En aquel entonces, los premios eran un acuerdo simple, y la idea de no cobrar si no pasaban la primera ronda fue un gesto revolucionario que todavía hoy se recuerda. En cambio, ahora, el fútbol se convirtió en un gran negocio con cifras millonarias que superan con creces cualquier expectativa de hace décadas.
¿Qué nos deja esta historia? 🤔
Más allá del dinero, la historia de 1962 nos recuerda que en el fútbol también hay valores como la solidaridad, el compromiso y el amor por la camiseta. Aunque las cifras hayan cambiado y la historia del negocio del deporte sea otra, esas decisiones de los jugadores siguen siendo un ejemplo de honestidad y pasión.




