EE.UU. quiere cambiar las reglas del juego en el comercio con México y Canadá

El gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, anunció que planea hacer cambios en el acuerdo comercial que tiene con México y Canadá, llamado T-MEC. La idea es poner reglas más estrictas sobre de dónde vienen los productos y fortalecer controles en las cadenas de suministro. Además, no están dudando en aplicar aranceles — esos impuestos que se pagan al importar productos — especialmente a países con los que tienen un fuerte déficit comercial.

¿Qué son los aranceles y por qué importan?

Los aranceles son impuestos que los países aplican sobre los productos que entran desde otros países. En este caso, EE.UU. planea seguir usando estos impuestos para presionar a sus socios y reducir la diferencia en el comercio. Si un país importa más de lo que exporta, termina teniendo un déficit, y en EE.UU. quieren reducir esa diferencia, especialmente en sectores clave como el acero y el aluminio.

¿Qué cambios quieren hacer en el acuerdo?

Desde hace unos meses, los funcionarios estadounidenses han dejado en claro que buscan mejorar el acuerdo. Uno de los puntos principales es aumentar la cantidad de productos que deben ser fabricados en Norteamérica para que puedan beneficiarse del tratado. Esto se llama reforzar las reglas de origen. Además, quieren que las cadenas de suministro sean más transparentes y seguras, con la intención de que más trabajos y producción vuelvan a Estados Unidos.

El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, explicó que seguirán aplicando aranceles mientras tengan un déficit comercial muy grande. También indicaron que visitaron varios países para hacerles entender que deben hacer cambios en sus políticas comerciales.

Reunión en México y la falta de Canadá

El lunes pasado, México y EE.UU. comenzaron oficialmente las negociaciones para revisar el T-MEC. La reunión se hizo en un contexto técnico, centrada en reforzar las reglas de origen, mejorar la seguridad económica, colaborar en minerales críticos y resolver algunos problemas comerciales. Sin embargo, Canadá no participó en esta ronda, lo que complica que se puedan llegar a acuerdos finales, porque el tratado es trilateral y todos deben estar de acuerdo.

De hecho, la fecha de revisión formal está prevista para el 1 de julio de 2026. Hasta entonces, si no logran un acuerdo, el tratado seguirá en revisión cada año hasta 2036.

Impacto en la industria y en la economía

Un sector especialmente importante para EE.UU. es el del aluminio y el acero, donde ya empezaron a aplicarse aranceles. Como respuesta, la Unión Europea, México y Canadá anunciaron medidas similares en forma de represalias, para defender sus propios intereses.

El objetivo principal de EE.UU. es reducir el déficit comercial, que actualmente supera los 200 mil millones de dólares con México, y reforzar la producción local en sectores estratégicos, como el automotriz. La intención es que más autos y componentes se fabriquen en Norteamérica, cumpliendo con las reglas más duras que proponen.

¿Qué pasa ahora?

Por ahora, las negociaciones siguen en marcha, pero sin la participación de Canadá, lo que dificulta llegar a acuerdos definitivos. La tensión entre mantener el libre comercio y proteger la producción doméstica sigue en aumento, y todos esperan que en los próximos meses se aclaren las posiciones y posibles acuerdos.

Lo que está claro es que EE.UU. quiere tener más control y reglas más estrictas para asegurar que su economía se beneficie en mayor medida del acuerdo. Solo el tiempo dirá si logra convencer a sus socios y qué impacto tendrá en el comercio regional.