Una obra que rompe moldes y trasciende generaciones
Este domingo 31 de mayo, el prestigioso Teatro Colón abre sus puertas para presentar Dementia, una ópera que promete levantar ampollas y hacer reflexionar. Con música de Oscar Strasnoy y un libreto de la controversial escritora Ariana Harwicz, esta producción no solo busca entretener, sino también desafiar la forma en que entendemos la narrativa en el mundo de la ópera.
¿De qué va la historia? La locura del tiempo y la identidad 🔄🕰️
La trama gira en torno a una pareja joven, que se encuentra en una especie de residencia artística en el campo, intentando atrapar la inspiración que no aparece. Ella, una escritora argentina, y él, su traductor francés, están ahí en busca de crear algo nuevo. Pero en medio del silencio y la quietud, nada surge.
Todo cambia cuando aparecen visitas que, en realidad, son ellos mismos en diferentes etapas de la vida. Primero, una pareja de unos 50 años, luego una de 75 años, y en cada encuentro, los personajes discuten sobre un crimen que ocurrió en esa misma casa años atrás. La historia se convierte en un espejo del paso del tiempo, la memoria y el deterioro mental, todo en un escenario que se repite y se transforma.
¿Y la música? Una mezcla audaz y arriesgada 🎶🔥
Strasnoy, quien ha pasado las últimas tres décadas en Europa, optó por una composición que mezcla lo contemporáneo con lo clásico. La obra tiene arias y recitativos, pero con un toque que rompe con las convenciones tradicionales. La música evoluciona junto con los personajes, volviéndose más caótica y virtuosa a medida que envejecen, reflejando su locura y deterioro mental.
Además, incorpora sonidos de otra pieza de Mozart, que aparecen y se descomponen, creando una interferencia constante. La idea es que la ópera sea una experiencia sensorial, donde el público pueda seguir la historia sin perderse en lo visual o lo musical.
¿El idioma? Un desafío y una oportunidad 💬🎭
Uno de los obstáculos más grandes fue escribir en castellano, un idioma que no suele ser muy común en la ópera. Strasnoy comenta que el castellano es difícil de hacer sonar creíble en la ópera, pero que el desafío valió la pena. La obra combina arias, recitativos y momentos de gran virtuosismo vocal, buscando que toda la historia se entienda y atrape a quien la vea.
El relato se desarrolla en una sola locación: una casa. La escenografía, diseñada por Mariana Tirantte, refleja un espacio dividido en dos lados, simbolizando el presente y el futuro en ruinas. La narrativa avanza en una curva que acelera los eventos, comenzando con un tono inquietante y culminando en una vorágine de emociones y caos.
¿Qué busca Strasnoy en esta obra?
El compositor quiere que el público pueda seguir la historia, que se involucre y entienda el mensaje. Para él, la ópera funciona cuando la historia logra atraparte, más allá de la música o los efectos visuales. La tendencia actual, según comenta, es que muchas producciones se vuelven más visuales y menos narrativas, pero en Dementia, la idea es que la historia sea el centro.
Un trabajo arduo y un reto para todos 🎯🎼
Strasnoy también explica que escribir en castellano para la ópera es complicado, especialmente porque su lengua no suele usarse en este género. La dificultad radica en mantener una línea cantable, rítmica y que tenga sentido, sin caer en lo forzado. Sin embargo, el resultado promete ser una experiencia intensa y diferente.
En definitiva, Dementia no solo será una puesta en escena, sino una reflexión sobre cómo el tiempo, el amor y la locura se entrelazan en un escenario que desafía las convenciones del género. La obra busca no solo entretener, sino también dejar una huella profunda en quienes la vean y escuchen.




