De escenarios de títeres a la magia de la pintura 🎭🖌️

Desde niño, Raúl Soldi mostró su talento para crear mundos imaginarios. Armaba pequeños escenarios de títeres y escribía obras de teatro, pero fue en la adolescencia cuando empezó a interesarse en serio por la pintura. Su primera copia fue un cuadro de Quinquela Martín, publicado en la revista Caras y Caretas, y desde entonces su camino artístico se fue consolidando.

Una pasión que trasciende el lienzo 🎶🖼️

Soldi creció rodeado de música y teatro. Su padre, Angel, era violonchelista y actor en compañías líricas, y su madre, Celestina Guglielmino, también tenía talento musical. Vivió en el barrio del teatro Politeama, en un entorno donde la escena y la música eran parte de su vida diaria. Aunque en sus obras predominan retratos de adolescentes soñadores y angelicales, Soldi se consideraba un pintor que, en realidad, pintaba música. Él mismo decía: «Yo pinto música, el músico que nunca pude ser».

Un artista comprometido y generoso 🎁

Su talento fue reconocido en 1953 cuando le encargaron decorar la cúpula de la Galería Santa Fe. Pero su mayor desafío llegó en 1966, cuando la famosa cúpula del Teatro Colón quedó en muy mal estado tras un incidente con el hielo que usaban para enfriar el teatro. La obra original, del reconocido artista francés Jambon, tuvo que ser retirada, dejando la cúpula desnuda y en ruinas.

Ante esto, el propio Manuel Mujica Lainez, amigo de Soldi y gran escritor, lo recomendó para restaurar ese símbolo tan importante del teatro argentino. Sin cobrar un peso, Soldi aceptó la tarea, convencido de que debía devolverle su belleza al Teatro Colón. La restauración fue un trabajo enorme: durante 41 días, desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde, Soldi y sus ayudantes instalaron un andamio de 30 metros de altura en el piso 11 del teatro para pintar la nueva cúpula.

Una obra que revive la magia del teatro 🎭🌈

El resultado fue una obra maestra que representa la vida teatral en toda su intensidad. La cúpula, que mide siete metros de diámetro, fue pintada en 16 telas que fueron pegadas en el techo. Soldi buscaba que la obra reflejara la esencia del teatro: escenas de música, canto, baile, actores y personajes que parecen cobrar vida propia. La obra, titulada «Alegoría a la música, al canto y al baile», fue presentada oficialmente el 25 de mayo de 1966, en medio de un ballet donde los personajes de la pintura estaban representados en escena.

Para lograr esto, Soldi realizó una maqueta en la que estudiaba las proporciones necesarias para que las figuras se vieran bien desde abajo, ajustando detalles como la longitud de las piernas o el torso. La obra es un «ballet policromo» lleno de color y movimiento, que invita a los espectadores a soñar y a sentir la magia del teatro.

Un legado que trasciende el tiempo 🌟

La restauración de la cúpula del Colón no solo fue un acto de arte, sino también un acto de amor por el teatro y la cultura. Soldi, que nunca buscó reconocimiento con premios ni distinciones, realizó esta obra en forma completamente gratuita, demostrando su compromiso con la cultura argentina. La pintura fue inaugurada en una fecha especial, en un acto que celebró el 58° aniversario del teatro, y desde entonces, esa cúpula colorida es uno de los puntos más visitados en cada recorrido guiado por el teatro.

Al recordar su trabajo, Manucho Mujica Lainez lo describió como un «suave ballet policromo» que captura la esencia de la vida teatral. Soldi, que se consideraba un pintor que pintaba música, dejó en esa cúpula un testimonio de su talento y su pasión por el arte y la cultura.

Un artista que dejó huella 🎨❤️

Raúl Soldi no solo fue un pintor con un estilo figurativo y introspectivo, sino también un ejemplo de generosidad y dedicación. Su obra en la cúpula del Teatro Colón sigue siendo un símbolo de la unión entre las artes visuales y escénicas, un legado que invita a seguir soñando y creando.