¡Qué final caliente en la Bombonera! 🔥

El partido entre Boca y Cruzeiro no solo dejó en evidencia la pasión del fútbol, sino que también estuvo marcado por varias decisiones arbitrales que generaron una gran polémica. La tensión fue tanta que jugadores, técnicos y hasta el propio Leandro Paredes no dudaron en expresar su enojo cara a cara con el árbitro Jesús Valenzuela.

El momento más tenso: una mano que pasó desapercibida 🤨

En los minutos finales, la jugada que desató la furia de Boca fue una mano de Lucas Romero, que para todos en el estadio fue claramente penal. La acción ocurrió cuando Ángel Romero intentó cabecear un centro desde la izquierda, pero en su trayecto tocó la mano del volante paraguayo, que estaba extendida, aunque involuntariamente. La polémica se desató porque el árbitro no revisó la jugada con el VAR y terminó el partido sin sancionar esa falta, dejando a los hinchas con la sensación de injusticia.

Leandro Paredes fue uno de los que no se quedó callado. Con cara de indignación, le soltó a Valenzuela: “Es una vergüenza, dejate de joder. No estás boludeando”. La tensión fue tal que otros jugadores, como Lautaro Blanco y el entrenador Claudio Úbeda, también se sumaron a los reclamos, reclamando por la misma jugada.

¿Y la otra polémica? Un posible penal a Merentiel ⚽🚫

Pero la polémica no terminó allí. A pocos minutos del final, Boca tuvo una chance clara de empatar gracias a un remate de Miguel Merentiel, que fue anulado por una mano de Milton Delgado, que impactó la pelota en la palma de su mano antes de que Merentiel definiera. La jugada, que fue revisada por el VAR, generó mucho debate en la Bombonera, ya que las repeticiones no dejaron en claro si la mano fue intencional o no, pero la sensación en el estadio fue que la decisión fue muy discutible.

Lo que sí quedó claro fue que la intervención del VAR fue fundamental en otras jugadas, como en la expulsión de Gerson por una plancha a Paredes, y en la convalidación del gol del empate de Cruzeiro. Sin embargo, en la última jugada, la revisión que podría haber cambiado el resultado no fue hecha, lo que dejó con más bronca al equipo argentino.

La postura de los protagonistas y la frustración general 😤

Leandro Paredes, en declaraciones, expresó su malestar: “Nos vamos calientes porque no se midió con la misma vara. Después se desligan dando mil excusas. Estas jugadas caen en un gris y parecen que van siempre en contra nuestra”. También, Malcom Braida agregó: “No la fue a revisar y terminó el partido. Fue una clara mano y no hay objeción”.

Por su parte, el entrenador Claudio Úbeda fue más directo: “La postura que tuvo el árbitro fue perjudicial para nosotros. No tenía que terminar así. No hay sustento para defender la jugada. Deberían haber premios y castigos para los árbitros”.

¿Qué queda tras tanta confusión? 💭

El equipo de Boca, aunque con ganas de seguir peleando, se va con la sensación de que la justicia en el resultado no fue la que debió haber sido. La esperanza ahora está en la próxima oportunidad, pero la sensación de que las decisiones arbitrales influyeron en el resultado quedó instalada en la cabeza de todos los que vivieron esa noche en la Bombonera.

El fútbol es pasión, pero también justicia. Y cuando las decisiones parecen ser injustas, la bronca se nota en cada rincón del estadio. Solo resta esperar que los árbitros puedan mejorar en sus decisiones y que, en futuras jugadas, los errores no cambien la historia de un partido tan importante.