¡Un día movido en el Tribunal Federal! ⚖️🔥

Este jueves, la audiencia en un juicio muy importante en Argentina estuvo marcada por un momento incómodo que llamó la atención de todos. Resulta que, al empezar la sesión, el presidente del Tribunal Oral Federal 7, Enrique Méndez Signori, advirtió que un micrófono había quedado abierto y se había escuchado un insulto. El abogado José Manuel Ubeira, que representa a Oscar Thomas, uno de los imputados, fue el protagonista del episodio.

Ubeira, en un intento por defender a su cliente, llamó a una persona “hijo de puta” sin pensar que el micrófono seguía activo. Cuando se dio cuenta, pidió disculpas y explicó que había mencionado a Carlos Stornelli, el fiscal que instruyó la causa de los Cuadernos, en un momento de tensión. La frase, que se escuchó claramente, generó sorpresa y malestar en la sala.

¿Qué pasó con la frase polémica? 🗣️💥

El juez Méndez Signori fue claro y le pidió a Ubeira que se abstenga de hacer comentarios injuriosos o descalificatorios durante el juicio. La intervención del abogado fue considerada inapropiada y fuera del marco del debate. La situación generó un llamado de atención para mantener el respeto en una causa que, por su relevancia, tiene a todos atentos.

Tras la advertencia, Ubeira se disculpó y explicó que la expresión salió en un momento de tensión, diciendo: “Salió el nombre de Stornelli y dije: ‘Sí, ese hijo de puta’. Eso fue lo que pasó”.

Testimonios que revelan detalles de los Cuadernos 📝💼

Antes de la polémica, el testimonio de un ex policía, Jorge Bacigalupo, aportó información valiosa sobre los Cuadernos y el camino que siguieron para llegar a la justicia. Bacigalupo fue quien guardó en su casa los ocho cuadernos del remisero Oscar Centeno, clave en la causa. Confirmó que Centeno le entregó una caja cerrada por miedo a que se filtrara su contenido y que, después de un tiempo, esa caja terminó en manos del periodista Diego Cabot, de La Nación.

El testimonio también contó detalles sobre lo que había dentro de esa caja. Bacigalupo relató que Centeno le había dicho que en varias ocasiones había visto bolsos llenos de billetes en euros en la Quinta Presidencial de Olivos, en un vehículo de Alberto Baratta, uno de los personajes que aparece en la causa. La presencia de dinero en efectivo en la causa cuadernos se convirtió en un tema recurrente.

Confesiones y complicaciones personales 💬🤔

Además, Bacigalupo contó que Centeno le pidió que guardara la caja con cinta de embalar por problemas que tenía con su ex pareja, Hilda Horovitz. La mujer, en base a lo que Centeno le había contado, fue a denunciar a Baratta por conductas que, según la denuncia, tendrían que ver con extorsión. La acusación contra Horovitz, según el testimonio, se relaciona con la compra de gas licuado en una causa paralela a los Cuadernos, conocida como la causa del GLN.

En ese contexto, Bacigalupo precisó que la denuncia de Horovitz fue por extorsión y que, aunque no hay pruebas más allá del testimonio, la situación revela la complejidad de las relaciones y secretos que rodean a esta causa judicial.

¿Qué sigue en la causa? 🔜⚖️

La audiencia dejó en claro que la causa de los Cuadernos sigue siendo un tema delicado y lleno de detalles que aún deben ser esclarecidos. El episodio del insulto en la sala refleja la tensión y la carga emocional que viven los protagonistas. Mientras tanto, los testimonios y las investigaciones continúan arrojando luz sobre un capítulo oscuro de la política y la justicia en Argentina.

Lo que quedó claro es que en los tribunales, las historias personales y los secretos que rodean a los personajes clave siguen sacudiendo los cimientos de un caso que tiene a todos atentos. La justicia sigue su curso, pero los incidentes y las confesiones muestran que todavía hay mucho por descubrir y entender.