¿Qué pasó con la remodelación en la casa del funcionario?

Matías Tabar, un contratista que estuvo a cargo de las obras en una casa del barrio privado Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, decidió hablar por primera vez y contó detalles que hasta ahora eran solo rumores. La historia involucra millones de dólares, pagos en negro y una relación cercana con un funcionario de alto nivel.

¿Cuánto costó la obra y qué dice el contratista?

Según Matías, la remodelación total salió unos 245 mil dólares, aunque él aclara que no cobró esa cifra en realidad. El presupuesto inicial era mucho menor, unos 94 mil dólares en total, incluyendo la pileta, pero durante el proceso se sumaron varias cosas que los clientes pidieron. A pesar del costo final, él asegura que la obra fue «normal» y que no hubo movimientos raros, como caídas de dólares del cielo o una gran cantidad de dinero en efectivo circulando.

¿Pagaron en negro? Sí, pero con tranquilidad

Tabar confirmó que todos los pagos se hicieron en efectivo y en negro, algo que en el rubro de la construcción en Argentina no resulta extraño. Explicó que, en ese momento, era muy difícil trabajar en pesos debido a la situación económica del país. Por eso, muchas veces se hacían los arreglos en dólares, y los pagos los recibía en persona el propio funcionario, que en ese momento era el vocero presidencial.

«Es muy normal que en la construcción se hagan pagos en negro. Es algo que pasa en muchas obras en Argentina», dijo el contratista, y agregó que esas prácticas no son exclusivas de su relación con Adorni, sino algo común en el rubro.

¿Cómo conoció a Adorni y qué relación tenían?

Matías contó que conoció a Manuel Adorni en abril de 2024, a través de una inmobiliaria del barrio. La dueña de esa inmobiliaria, amiga de él, los presentó para que hablen sobre posibles remodelaciones en la casa antes de que la compraran. La casa no era muy grande ni llamativa, pero querían hacerle algunos cambios y darle una «lavada de cara».

Durante la obra, Tabar aseguró que la relación fue buena y que Adorni era una persona diferente en su trato diario respecto a su papel público. Además, expresó su afecto por él y lamentó tener que atravesar esta situación complicada.

¿Qué pasó con las llamadas y mensajes?

Antes de declarar ante la Justicia, el contratista recibió varias llamadas y mensajes del funcionario, que, según él, eran normales y frecuentes, unas dos veces por semana. Cuando la fiscalía le preguntó si se sintió presionado, Tabar respondió que no, y que en realidad, solo estaban cumpliendo con los trámites habituales.

En la misma línea, afirmó que le gustaría poder hablar con Adorni y que lo admira mucho, tanto a él como a su familia. Sin embargo, sabe que ahora todo esto quedó en el pasado, y que lo que importa es que esto pase a ser solo una anécdota.

¿Qué opinan sobre las acusaciones y las declaraciones públicas?

Uno de los episodios que más impacto generó fue la declaración del candidato libertario Javier Milei, quien lo acusó de mentiroso y kirchnerista en una entrevista televisiva. Tabar confesó que esas palabras le dolieron, pero que con el tiempo, logró entender que Milei es un político que expresa lo que piensa, aunque a veces sus palabras puedan ser fuertes.

El contratista también pidió disculpas a su familia por toda la exposición y aseguró que, a pesar de los momentos difíciles, tiene una vida feliz, rodeado de amigos y con la conciencia tranquila. Reconoce que en política y en la vida, muchas veces uno se ve envuelto en situaciones complicadas que no eligió.

¿Qué pasa ahora?

Mientras la Justicia continúa investigando, Matías espera que todo esto pase y que no quede como una historia de escándalo, sino como un ejemplo de cómo a veces en Argentina las cosas de construcción y política se mezclan, sin grandes reglas. La historia de un contratista que, en su intento de cumplir con un trabajo, terminó en medio de un debate nacional.