¿Cambio de ritmo en los precios de la carne? ¡Sí, y para bien!

Después de un comienzo de año con subidas fuertes en los precios de la carne vacuna, parece que la tendencia se está calmando. Durante los primeros meses de 2026, los precios subían casi un 10% cada mes, pero en abril, esa dinámica cambió radicalmente. El informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) mostró que, en el área del Gran Buenos Aires (AMBA), los precios apenas variaron en comparación con marzo, con una bajada casi imperceptible del 0,03%. Esto marca un giro importante en una tendencia que parecía imparable.

¿Qué pasó con los precios en abril? ¡Bajaron o se estabilizaron!

El dato más llamativo fue la caída en el precio de la media res, que en varias regiones tuvo una reducción. En el AMBA, bajó un 1,81%, en Rosario un 0,3%, y en Córdoba la caída fue del 2,6%. Este descenso en los costos de la carne en la cadena de producción se reflejó en los precios al consumidor, que en meses anteriores habían subido mucho por los costos de hacienda y producción.

En marzo, la historia era distinta: la media res había subido un 13,3% en el AMBA y acumulaba más de un 71% en comparación con el año anterior. Algunos cortes tradicionales, como el asado de tira, la carnaza y la nalga, incluso mostraron bajadas en sus precios en abril. Por ejemplo, en el AMBA, el asado de tira bajó un 2,8%, y la carnaza común un 1,3%.

¿Y en otras provincias? ¡Sigue la historia de los aumentos!

En Córdoba, la carne todavía subió, aunque menos que antes. El precio promedio aumentó un 1,9% en abril, con incrementos en cortes como la picada común y el roast beef. Sin embargo, en Rosario, el valor general de la carne bajó ligeramente, un 0,3%, con algunos cortes como el peceto y la bola de lomo en baja. Esto muestra cómo la tendencia de desaceleración todavía no llegó a todos lados por igual.

¿Y qué pasa con los precios en dólares? ¡Sigue siendo cara!

La carne sigue siendo la proteína más cara en comparación con otras carnes. En abril, el precio promedio en el AMBA fue de unos 18.559 pesos por kilo, mucho más que el pollo o el cerdo. En Córdoba, la media fue de casi 19.733 pesos, y en Rosario, 19.014 pesos. El corte más caro sigue siendo el lomo, que en el AMBA cuesta unos 27.711 pesos por kilo.

¿Qué significa esto para la inflación y nuestro bolsillo?

La buena noticia es que la desaceleración en los aumentos de la carne puede ayudar a reducir la inflación en los alimentos en abril. Durante los primeros meses del año, la carne fue uno de los principales factores que empujaron al alza los precios, pero ahora, con menos subas, podría aliviar un poco la presión sobre el costo de vida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en comparación con el año pasado, los precios todavía son muy altos: en el AMBA, la carne aumentó un 61,87% respecto a abril de 2025, y en Córdoba, un 62,9%.

¿Qué nos deja esta tendencia?

Que, aunque todavía sea costosa, la carne vacuna parece estar tomando un respiro. Los precios en las carnicerías también se volvieron más competitivos, en muchos casos, en comparación con los supermercados. Esto puede ser una buena oportunidad para quienes están atentos a sus gastos, ya que, si la tendencia continúa, el impacto en la inflación y en nuestros bolsillos podría ser menor en los próximos meses.

En definitiva, parece que la guerra de precios en la carne empieza a ceder un poco, y eso puede traducirse en un alivio para quienes quieren seguir disfrutando de un buen asado sin que el bolsillo sufra tanto. ¡Estaremos atentos para ver qué pasa en los próximos meses!