El comienzo de una historia que sacudió la política argentina

Durante más de 14 horas, el periodista Diego Cabot declaró como testigo en un juicio que tiene en el centro a los famosos Cuadernos de las Coimas. Estos cuadernos, escritos por Oscar Centeno, ex chofer de uno de los ex funcionarios más conocidos del kirchnerismo, Roberto Baratta, se convirtieron en una pieza clave para entender una de las investigaciones más importantes de los últimos años en Argentina.

¿Qué son los Cuadernos y por qué son importantes?

Todo empezó en enero de 2018, cuando Cabot recibió ocho cuadernos en una caja, escritos a mano por Centeno. Estos manuscritos contienen detalles de supuestos sobornos, coimas y movimientos de dinero relacionados con el gobierno y empresarios vinculados al kirchnerismo. La justicia los calificó como una «bitácora de la corrupción» y, tras su revelación, el juez Claudio Bonadio ordenó una serie de detenciones masivas en la madrugada del 1 de agosto de ese año.

Los manuscritos no eran fotocopias, sino originales, y con el tiempo las pruebas se confirmaron con pericias que mostraron que los textos coincidían con las copias entregadas por Cabot. Sin embargo, solo seis de los ocho cuadernos aparecieron un año después, ya que los otros dos estaban en la casa de Centeno y no fueron hallados. Estos papeles se sumaron a un proceso judicial que fue subiendo en intensidad, llegando a más de 300 medidas impulsadas por la fiscalía.

El papel del periodista en la investigación

Cabot explicó que, cuando recibió los cuadernos, lo primero que hizo fue revisar las fechas, las personas mencionadas y buscar patrones en las anotaciones. Como periodista, su trabajo fue chequear la información y decidir cómo avanzar con la investigación. La justicia, en cambio, se encargó de corroborar los hechos.

¿Y por qué el periodista se interesó en los cuadernos? La respuesta fue sencilla: por su profesión. La defensa de algunos ex funcionarios, como Roberto Baratta, intentó cuestionarlo, pidiéndole que revele quiénes fueron sus fuentes o qué información tuvo en esos encuentros. Sin embargo, Cabot sostuvo que su trabajo era proteger esas fuentes, amparado por la Constitución, que garantiza la reserva en estas circunstancias.

¿Qué pasó en la declaración? Preguntas y respuestas

  • ¿Por qué se reunió con empresarios? Cabot explicó que fue para hacer su trabajo de verificación, previo al inicio de la causa judicial.
  • ¿Qué hizo con los cuadernos? Los revisó, los analizó y consultó con sus jefes para determinar cómo seguir la investigación. En ningún momento, aclaró, la reunión fue para definir una estrategia legal.
  • ¿Tuvo contacto con las fuentes? Sí, con los empresarios y con un confidente, aunque no reveló quién era esa persona, argumentando que la información era protegida por la ley.
  • ¿Qué observó en los cuadernos? Cabot notó tachaduras y enmiendas en algunos textos, que atribuyó a cambios manuales realizados en el momento de escribir.

Además, se le mostró una foto en la que aparece con su equipo de trabajo, y explicó que la tomó su entonces pareja, con quien compartía la vida en ese momento.

¿Qué dicen las defensas y la justicia?

Las defensas de los exfuncionarios buscaron que Cabot revelara quién era su confidente y qué contenían exactamente las reuniones con empresarios. Sin embargo, tanto la fiscalía como la querella de la Unidad de Información Financiera consideraron que esas preguntas eran impertinentes y que la ley protege la reserva de las fuentes periodísticas.

El juez, en línea con esa postura, decidió que no correspondía seguir con esas preguntas, reforzando la protección que la Constitución otorga a los periodistas. La discusión también incluyó referencias a libros y documentales realizados por Cabot, pero la fiscalía aclaró que esas obras no formaban parte del expediente judicial.

¿Qué reveló el análisis de los cuadernos?

Sobre el contenido de los manuscritos, Cabot explicó que en algunos de ellos había tachaduras y correcciones. La justicia realizó una pericia técnica que confirmó esas modificaciones en tres de los ocho cuadernos, pero aclaró que estos cambios no invalidan la validez del material como prueba.

Al final, se le presentaron los cuadernos originales en una caja sellada, y Cabot los reconoció sin dudas, asegurando que eran los mismos con los que inició su investigación en 2018.

¿Qué impacto tuvo todo esto?

Este testimonio fue clave en un proceso que sigue en marcha. La defensa intentó cuestionar la legitimidad de los manuscritos y la protección de las fuentes, pero la justicia reafirmó la importancia de resguardar la reserva periodística y la validez de la prueba. La historia de los Cuadernos sigue siendo un ejemplo de cómo la investigación periodística puede influir en la política y la justicia en Argentina.