¿Qué fue la SISU y por qué suena tanto ahora? 🤔
La Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) fue creada en 2018 con la idea de mejorar las villas y barrios populares en Argentina. Sin embargo, lo que parecía una iniciativa con buenas intenciones terminó siendo mucho más que eso. En realidad, se convirtió en un símbolo de cómo el dinero público terminó en manos de ciertos políticos y movimientos sociales, en medio de un escenario lleno de negociados y cambios de poder.
Un negocio que duró lo que dura un suspiro 💥
La SISU estuvo en marcha solo unos pocos años, pero en ese tiempo movió miles de millones de pesos. La cifra que se manejó fue descomunal: más de 1.200 millones de dólares en total. Pero aquí está lo raro: esa plata no salió de empresas privadas, sino del Estado, o sea, de todos nosotros, financiada con impuestos. Una parte importante de ese dinero se usó para pagar salarios a militantes y políticos, y para hacer movimientos políticos en barrios vulnerables.
Los jugadores detrás del escenario 🎭
Uno de los personajes clave fue Juan Grabois, un dirigente social muy cercano a Máximo Kirchner. Gracias a esa relación, logró que el Estado le diera el control de la SISU y del fideicomiso llamado FISU, que fue creado en 2022, en plena pandemia, con la excusa de administrar fondos. En esa época, Grabois y sus allegados colocaron a varias personas en cargos importantes, como Fernanda Miño y Fernanda Monticelli, quienes ahora son diputadas nacionales y provinciales. Además, llegaron a tener unos 600 empleados, en su mayoría militantes y activistas.
De protestas a cargos oficiales 🚶♂️➡️🏛️
Antes, Grabois y otros dirigentes militantes solían estar en las calles, protestando por sus causas. Pero con el tiempo, muchos de ellos dejaron las manifestaciones y empezaron a ocupar cargos públicos. La habilidad para adaptarse y conseguir puestos en el Estado parece ser su fuerte. La misma Miño y Monticelli, que alguna vez militaban en las calles, ahora trabajan en el Congreso y en la Legislatura bonaerense.
¿Qué pasó con la plata? 💰🤷♀️
Durante la gestión de Grabois, en la SISU y el FISU se gastaron más de 1.200 millones de dólares, según un informe que publicó la propia Miño en redes sociales y luego borró, quizás por la vergüenza. La plata provenía de impuestos como el Impuesto País y el impuesto al cheque, y quedó en un fideicomiso que se creó para evadir controles y que aún tiene una gran cantidad de fondos sin ser utilizados.
El giro en la política y la desaparición de la SISU 🚪
Con el cambio de Gobierno en 2023, cuando asumió Javier Milei, se empezó a revaluar el manejo del dinero público. La política de ajuste y privatización que Milei propone no fue aplicada a la misma velocidad en la SISU, que todavía mantiene activos sus fondos. Sebastián Pareja, quien fue senador y luego se hizo cargo de la SISU, intentó usar la estructura para hacer política en barrios del Gran Buenos Aires, pero no le fue bien en las elecciones y terminó dejando el cargo en diciembre del año pasado.
Hoy, la SISU está en proceso de cierre. La semana pasada, se anunció que se mudarán las oficinas y que quedarán solo unos pocos empleados. La estructura que alguna vez movió tanto dinero y tuvo tantos militantes ahora se está desmantelando, pero los fondos públicos aún permanecen en ese fideicomiso, sin control claro.
Un capítulo más en la historia de la política y el dinero 💼📜
La historia de la SISU revela cómo el poder y la política pueden manejar recursos públicos para fortalecer ciertos movimientos y figuras. Desde Macri hasta Fernández, pasando por los kirchneristas y ahora Milei, todos parecen tener algo que decir sobre esos fondos. Pero lo que queda claro es que, detrás de las cifras y los cargos, hay un entramado de intereses que todavía generan dudas y sospechas sobre cómo se maneja la plata de todos.




