¿Qué son las PASO y por qué están en el centro del debate?
Las PASO, esas elecciones primarias que sirven para definir quiénes serán los candidatos en las elecciones nacionales, fueron creadas en 2011 por el kirchnerismo. Desde entonces, se convirtieron en una herramienta clave para dirimir internas y abrir el juego político. Sin embargo, en abril pasado, el gobierno de Javier Milei propuso eliminar estas primarias en su proyecto de reforma política, una medida que generó muchas dudas y rechazo en distintos sectores.
¿Por qué el gobierno quiere eliminarlas? 🔍
La idea del oficialismo es simplificar y reducir costos, ya que las PASO representan un gasto importante. Pero más allá de eso, el proyecto también busca implementar cambios en el sistema de financiamiento de los partidos y fortalecer la llamada «Ficha Limpia», una propuesta que busca impugnar candidaturas de personas con prontuario judicial, pero que todavía no fue aprobada.
El panorama en el Congreso: ¿Se puede? 🗳️
El problema es que, a dos semanas de presentar oficialmente el proyecto, el gobierno todavía no tiene los votos necesarios para que la reforma sea aprobada. La mayoría de los bloques, incluyendo a aliados estratégicos, no están de acuerdo con eliminar las PASO. Sectores del PRO, la UCR y varias provincias expresaron que prefieren mantener las primarias, ya que además de ser una herramienta de internas, también ayudan a evitar disputas abiertas y a definir candidaturas de manera más transparente.
Incluso, algunos referentes del oficialismo, como Cristian Ritondo, consideran que fue un error enviar la iniciativa sin haberla consensuado con otros espacios políticos. Ritondo admitió que el sistema electoral necesita cambios, pero no la eliminación completa de las PASO.
¿Qué puede hacer el gobierno entonces? 🚀
Una opción que el gobierno ha utilizado en el pasado y todavía tiene en mano es negociar en las provincias. La idea sería armar listas conjuntas y apoyar candidaturas de dirigentes aliados, dejando de lado en algunos casos a sus propios candidatos, para asegurar apoyo en el Congreso y avanzar con la reforma.
Según analistas, los gobernadores están principalmente preocupados por dos cosas: su reelección y los recursos que reciben del Estado. Por eso, el oficialismo busca alianzas estratégicas con ellos, especialmente en provincias donde el gobierno local ya tiene buena relación, como Mendoza, Chaco y Entre Ríos. Pero también hay negociaciones en provincias cercanas como Chubut, Jujuy, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz, Tucumán, Salta, y varias más.
El rol de Milei y los posibles candidatos 🗣️
El mapa político se complica aún más si el gobierno decide apoyar una candidatura del libertario Javier Milei en algunas provincias. Milei mide bien en muchas de esas regiones y, si no presenta un candidato propio, podría negociar apoyos con los gobernadores a cambio de respaldo en futuras reformas o listas. De esta forma, el oficialismo mantiene sus opciones abiertas para reforzar su posición en las próximas elecciones.
Por otro lado, sectores del oficialismo, como Patricia Bullrich, consideran que estas negociaciones deberían haber comenzado antes, ya que en menos de un año hay elecciones. El ministro del Interior, Diego Santilli, y otros asesores también están atentos a estos movimientos para definir cómo afrontar la situación.
¿Qué sigue con la reforma? ⚖️
La propuesta enviada por Milei en abril incluye no solo la eliminación de las PASO, sino también otras medidas como la implementación de la ficha limpia y cambios en el financiamiento de los partidos. Sin embargo, la realidad es que aún falta mucho para que esas iniciativas puedan convertirse en ley, especialmente si no hay consenso en el Parlamento.
En definitiva, el gobierno enfrenta el desafío de convencer a los bloques políticos y a los gobernadores para avanzar con una reforma que, en su visión, busca simplificar el sistema electoral, pero que para otros representa una pérdida de transparencia y control interno en los partidos.
¿Y qué pasará finalmente? 🤔
Por ahora, todo indica que las negociaciones seguirán en marcha, con la mira puesta en las provincias y en la búsqueda de apoyos que permitan dar el paso final. La política siempre es un juego de alianzas y acuerdos, y en este caso, la eliminación de las PASO será quizás la decisión más difícil de tomar, con muchos intereses en juego y en medio de un escenario que todavía está en construcción.




