¿Por qué la mitad del país todavía gasta como si nada pasara? 🤔

En Argentina, el consumo no es un fenómeno uniforme. Para el consultor Guillermo Oliveto, la situación actual del mercado se puede dividir en dos grandes grupos: un 30% de la población que aún sigue comprando autos, electrodomésticos y viajando, y un 60% que vive en la cultura del «no»: no puedo, no me alcanza, no llego. ¿Qué significa esto? Básicamente, que mientras algunos todavía tienen cierta capacidad de gasto, la mayoría enfrenta una realidad difícil, marcada por la caída de ingresos y la pérdida de empleos formales.

¿Qué sectores están más golpeados y qué puede hacer el Estado? 🚧

Según Oliveto, los sectores que más sufrieron en 2023 fueron la construcción, la industria y el comercio. La recuperación pasa por entender que la obra pública, que en otros países es un motor clave, no puede desaparecer del todo. El especialista señala que los países nórdicos, por ejemplo, mantienen una infraestructura sólida y una alta calidad de vida gracias a un Estado de bienestar fuerte, que invierte en salud, educación y servicios públicos. «Un país que no arregla sus calles, sus hospitales o sus colegios, termina cayéndose», advierte.

El turismo y los eventos: una ventana de esperanza para Buenos Aires 🌆

Por otro lado, el turismo en Argentina todavía está en proceso de recuperación. Aunque el turismo extranjero cayó un 17%, en la Ciudad de Buenos Aires la reactivación se nota más rápido. La llegada de turistas de Latinoamérica, especialmente brasileños, y eventos como el cripto, las noches culturales en librerías y museos, ayudan a poner a la ciudad en el mapa de los destinos que generan movimiento económico. Además, Buenos Aires empieza a sonar fuerte en el escenario internacional con artistas, festivales y una apuesta por sectores como la tecnología y los videojuegos, consolidando su posición como un hub cultural y de innovación.

¿Qué pasa en la gastronomía y el retail? 🍽️🛍️

El sector gastronómico, uno de los más afectados en la ciudad, intenta adaptarse. La suba de tasas entre julio y octubre encareció los créditos y frenó el consumo con tarjeta, afectando a los comercios tradicionales y a segmentos como la indumentaria, que compiten con importados. La competencia importada y la inflación golpean fuerte. Además, en el sector textil, la importación de productos también impacta en los empleos y en la producción local.

¿Y el empleo? La clave del problema ⚙️

Para Oliveto, el empleo es la principal preocupación. La cantidad de trabajos formales en Argentina no crece desde 2011, y la pérdida de cerca de 10 mil empleos privados por mes, según datos oficiales, refleja un panorama complicado. La gente hoy prioriza tener un trabajo estable, más ingresos y poder llegar a fin de mes. La salida de subsidios y el encarecimiento de los servicios hacen que el bolsillo se sienta más ajustado que nunca. La consultora Ecolatina calcula que el ingreso disponible es un 40% menor que en 2017 y que recién en 2027 volveremos a los niveles de 2023.

¿Estamos en una crisis similar a los ’90? 🚨

Oliveo compara la situación actual con la crisis de los ’90 y 2001. Aunque hay algunas diferencias importantes, hay señales de advertencia. La ayuda social, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), ayuda a contener la inflación, y el país cuenta con motores económicos como la energía, minería, agricultura y economía del conocimiento, que generan dólares cada año. Sin embargo, el riesgo está en que, si no se manejan bien, esos dólares no alcanzan para sostener la sociedad y la economía en el largo plazo.

¿Qué necesita Argentina para salir adelante? 🚀

Oliveto insiste en que hay que hacer una revolución en infraestructura y en inversión. Además, destaca la importancia de fortalecer la educación pública, que fue uno de los pilares del crecimiento argentino en el pasado. La cohesión social también es clave; sin una sociedad unida, no hay forma de avanzar. La idea es llegar a 2030 con más dólares, pero sin perder de vista que también hay que cuidar los recursos humanos y la fragilidad social.

¿Y la reforma laboral? La clave para cambiar el juego ⚖️

El experto señala que la reforma laboral es urgente. La informalidad sigue siendo muy alta (42%) y muchas pymes no pueden afrontar juicios laborales, lo que limita su crecimiento. La idea no es precarizar, sino proteger al trabajador y modernizar las reglas del juego para que el empleo formal vuelva a crecer. Sin cambios en este frente, será difícil que Argentina mejore su nivel de vida.

En resumen: un escenario de dualidad y oportunidad 🔍

Hoy, Argentina vive en un escenario de dos velocidades: una parte de la población que todavía puede gastar y otra que vive en la incertidumbre. La clave para salir adelante está en reactivar la industria, el comercio y la construcción, mejorar la infraestructura y cuidar la cohesión social. Solo así, en unos pocos años, el país podrá aprovechar su potencial y construir un futuro más estable y con más oportunidades para todos.