¿Qué pasa si dejamos de aplicar retenciones a las exportaciones agroindustriales? 🤔

Una investigación reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) analiza qué sucedería si se eliminan las retenciones, esas tasas que el Estado aplica a los productos que se venden al exterior. La idea suena a una revolución para el campo y también para las arcas del Estado. ¿El resultado? Un escenario donde las exportaciones agropecuarias podrían superar los 50 mil millones de dólares en 2036, y el país podría recaudar más impuestos en el mediano plazo, sin perder ingresos.

¿Qué son las retenciones y por qué importan? 💭

Las retenciones, o derechos de exportación, son impuestos que el Estado cobra a los productores cuando venden sus productos afuera. Actualmente, estas tasas generan ingresos para el gobierno, pero también limitan cuánto puede producir y exportar el sector agroindustrial. Muchos creen que quitar estas retenciones puede impulsar la producción, aumentar las divisas y, a largo plazo, mejorar la economía del país.

Un escenario que impulsa la producción y las ventas 🚜📈

El informe de la BCR está basado en un modelo que calcula cómo cambiaría la economía si se eliminan estas retenciones, en un proceso gradual que llegaría a su fin en 2028. Lo que predicen es que, sin los impuestos, el área sembrada en el país crecería de manera exponencial, pasando de un crecimiento mínimo del 3% en diez años a una expansión mucho más grande: alcanzaría las 43 millones de hectáreas en 2036, casi diez veces más que con las retenciones vigentes.

¿Y qué significa esto en términos de producción? La proyección indica que la cantidad total de granos y otros productos agrícolas podría subir a 182,6 millones de toneladas en 2036. Esto es un aumento del 10% respecto a lo que se estima en el escenario actual, con cultivos como soja y maíz en el centro del escenario.

Más dólares en los bolsillos y en las cuentas del Estado 💸🌎

La parte más interesante: si eliminamos las retenciones, las exportaciones podrían llegar a los 50.500 millones de dólares anuales en 2036. Eso es unos 6.400 millones más que con el esquema actual, lo que representa un aumento importante en el ingreso de divisas para el país.

Pero, ¿qué pasa con la plata que el Estado recibe ahora en forma de retenciones? Según el informe, esa pérdida inicial se compensa rápidamente. En solo dos años, el Estado empezaría a recaudar más por otros impuestos, como el Impuesto a las Ganancias, y por la mayor actividad económica en general. Desde 2029 o 2030, la recaudación total del país sería incluso mayor que la actual, y para 2036, la diferencia sería de unos 296 millones de dólares adicionales.

Beneficios para provincias y municipios 🏛️

Como las provincias no reciben parte de las retenciones, su eliminación no les afectaría directamente en la recaudación. Pero, con más actividad económica y más ventas, también aumentarían los ingresos por otros impuestos provinciales, como Ingresos Brutos y Sellos. Para el año 2036, las provincias sumarían casi mil millones de dólares extra.

¿Y el costo? Solo un pequeño golpe en 2027 ⚠️

El análisis revela que el primer año en el que la eliminación de retenciones podría generar una pérdida es en 2027, con unos 153 millones de dólares. Sin embargo, a partir de ese momento, la tendencia cambia y el saldo se vuelve positivo. Para 2036, la diferencia total en ingresos entre el escenario actual y el que propone eliminar retenciones superaría los 1.286 millones de dólares anuales.

¿Vale la pena el cambio? 🔄

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario consideran que eliminar las retenciones sería una reforma que trae beneficios claros para la producción, las divisas y la recaudación fiscal, con un costo de transición reducido y beneficios que crecen con el tiempo. La clave está en que, a largo plazo, el país podría tener un agro más fuerte, más exportaciones y más dinero en las arcas públicas, sin perder recursos en el proceso.

Ahora, queda en manos de las autoridades decidir si apuesta por este cambio que podría transformar el perfil del sector agro y la economía nacional. Lo que está claro es que, si el plan funciona, todos podríamos salir ganando.