De rechazos y goles históricos: la historia de Marchesín en Boca
Agustín Marchesín, el arquero que Boca fue a buscar en varios mercados y que finalmente llegó en enero de 2025, está viviendo un momento clave en su carrera. Desde su llegada, no solo se ganó el puesto en el arco, sino que también logró revertir una imagen que en sus primeros meses en el club no era la mejor. La historia de este portero de 37 años es de esas que inspiran: llena de esfuerzo, experiencia y sueños grandes.
Un comienzo con altibajos en La Bombonera 💥
El primer partido de Marchesín en Boca estuvo marcado por una derrota dura en una definición por penales contra Alianza Lima, en un partido clave por la clasificación a la Copa Libertadores. Esa eliminación en febrero fue un golpe duro para todo el plantel y, por supuesto, para él. Algunos hinchas miraron con recelo al arquero, quizás por las expectativas que traía o por esa primera impresión no tan favorable.
El despertar y las grandes actuaciones 🧤🔥
Pero en los meses siguientes, Marchesín empezó a mostrar otra cara. En partidos fundamentales, como el Superclásico contra River, donde Boca ganó 2-0 en su cancha, o los octavos de final contra Talleres de Córdoba, donde atajó un penal en una situación límite y mantuvo su valla invicta en tres partidos consecutivos, el arquero dio señales claras de que había llegado para quedarse. Esos partidos no solo le ayudaron a recuperar confianza, sino que también le ganaron el corazón de los hinchas.
Un profesional con experiencia y títulos en su haber 🏆
Antes de llegar a Boca, Marchesín tenía una trayectoria envidiable. Comenzó en Lanús, luego jugó en clubes de México como Santos Laguna y América, y en Portugal en el Porto. También pasó por Gremio en Brasil y tiene en su haber la Copa América 2021 con Argentina. A pesar de su edad, sigue dando pelea y buscando nuevos logros en su carrera.
Una charla sincera y el apoyo de Paredes 💬🤝
En una entrevista con Clarín, el arquero contó cómo el respaldo de Leandro Paredes, uno de sus compañeros más destacados, fue fundamental para su recuperación. En un momento del partido ante River, Paredes fue a abrazarlo tras un gol de Zeballos y eso, según Marchesín, significó mucho. Además, explicó que la llegada de Paredes le obligó a mejorar su juego, a jugar con más intensidad y a adaptarse a un estilo que exige mucho en Boca.
Reflexión y honestidad en su relato 🗣️✨
Marchesín admitió que, en ocasiones, sus declaraciones como hincha le jugaron en contra. Sin embargo, también resaltó que siempre fue sincero, que su intención nunca fue quedar bien, sino expresar lo que sentía. Acepta las críticas, que en Argentina suelen ser duras, y trabaja en silencio para seguir rindiendo en un club que considera un sueño hecho realidad.
El presente y las metas a corto plazo 🎯
Con tres partidos sin goles en su arco y en plena lucha por un campeonato, Marchesín se muestra confiado. Para él, Boca es un equipo con mucha ilusión y sabe que debe seguir trabajando duro para alcanzar ese objetivo. La Bombonera, ese estadio que tanto ama, se convirtió en su fortaleza, y en cada atajada, siente que defiende mucho más que un arco: defiende un sueño.
El legado de Navarro Montoya y su inspiración 🧢
El arquero guarda con cariño el buzo de Navarro Montoya, un ícono del club y una referencia en su carrera. Siempre lo admira y respeta, y cada vez que lo escucha hablar, se llena de orgullo. Para Marchesín, defender la camiseta de Boca y seguir los pasos de grandes como Navarro es un honor que quiere seguir honrando con cada partido.
Mirando hacia adelante 🚀
Con un año lleno de desafíos, Marchesín mira el futuro con optimismo. Su objetivo ahora es seguir rindiendo en la Copa Libertadores 2026 y acompañar a Boca en esa búsqueda de la gloria que tanto anhela toda su hinchada. Después de todo, su historia en el club apenas empieza y todavía tiene mucho que dar.




