Un negocio con suspicacias en el corazón de Caballito 🔍

Manuel Adorni, jefe de Gabinete del gobierno y cercano a Javier Milei, se encuentra en el centro de una investigación judicial que lo podría complicar bastante. La causa, que avanza en el juzgado de Ariel Lijo y con el fiscal Gerardo Pollicita a la cabeza, apunta a un posible caso de enriquecimiento ilícito, y la compra de un departamento en el barrio de Caballito parece ser uno de los puntos clave.

El departamento y las figuras detrás de la operación 🏘️

Todo empezó cuando Adorni adquirió un piso en el edificio de Miró al 500. Pero lo que llama la atención no es solo la propiedad, sino quiénes aparecen en los papeles como las vendedoras: Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, ambas jubiladas. Sin embargo, en la justicia se sospecha que ellas serían solo las titulares legales, mientras que en realidad, en la operación, estarían implicados otros actores.

En la declaración de una de las vendedoras, Viegas, se revela que su hijo, Pablo Martín Feijoó, sería quien en realidad estuvo a cargo de la operación. Feijoó, de 36 años, es dueño de una empresa inmobiliaria y desarrolladora llamada TJS Group, que trabaja con varias constructoras, entre ellas MRC Construcciones, responsables de la construcción del edificio en Miró 548.

¿Por qué comprar y vender tan rápido? 🔄

El proceso de compra se hizo en cuestión de meses. En mayo de 2025, el departamento fue escriturado en 200 mil dólares, y en noviembre, solo unos meses después, las jubiladas lo transfirieron a Adorni por 230 mil dólares, pagando en efectivo la diferencia. ¿La razón? Las reformas en la propiedad, que se hicieron después de la compra, y que fueron mostradas a las mujeres en el juzgado, sugieren que el departamento fue remodelado justo antes de venderlo.

Las imágenes del antes y después del departamento, difundidas en medios y redes, muestran cómo cambió la propiedad en pocos meses. Desde un estado algo deteriorado, pasaron a un espacio moderno y reformado, con un costo que, en total, fue de unos 295 mil dólares en la venta original. Sin embargo, la diferencia entre el valor de compra y venta, además de las reformas, genera suspicacias sobre la verdadera finalidad de toda la operación.

¿Quiénes son los jugadores en escena? 🎭

Feijoó y su socio, Leandro Miano, están ligados a TJS Group y a otras empresas constructoras como Avda SRL. Además, MRC Construcciones, la firma que construyó el edificio de Miró 548, también aparece en el mapa. La inmobiliaria que vendió el departamento, Rucci Propiedades, fue la encargada de poner en marcha la venta, que empezó con un precio de 340 mil dólares en febrero de 2024 y luego bajó a 295 mil en noviembre del mismo año.

Lo llamativo es que, en esa misma operación, el departamento fue comprado por Adorni por apenas 30 mil dólares más que el valor de la compra original, tras una serie de reformas. La compra y venta se hicieron en un corto período, lo que levanta dudas sobre la transparencia del proceso y la posible existencia de negocios encubiertos.

¿Qué dice la justicia y los registros? 🕵️‍♂️

El 22 de octubre de 2025, Feijoó ingresó a la Casa Rosada, autorizado por un vocero presidencial, un mes antes de que se concretara la compra del departamento. La declaración de Sbabo, una de las vendedoras, señala que las reformas se hicieron después de la compra, justo antes de que el departamento fuera transferido a Adorni.

Por otro lado, las investigaciones también revisan los gastos del entorno de Adorni, que incluyen viajes y compras en dólares, además de las expensas elevadas del departamento y otras propiedades, como un country en Indio Cua y una casa en Parque Chacabuco. Todo esto en medio de una estrategia judicial que busca entender si hay un circuito de compras y ventas que podría estar lavando dinero o encubriendo negocios ilícitos.

¿Qué sigue ahora? 🚦

La justicia convocó a varias personas vinculadas a la operación, como Natalia Rucci y Marcelo Trimarchi, propietarios de la inmobiliaria que vendió el departamento, y también a Pablo Feijoó, quien en breve tendrá que dar explicaciones en la causa. Por ahora, lo que está claro es que la compra del departamento en Caballito no es solo una simple operación inmobiliaria, sino que forma parte de una investigación que podría revelar una red de negocios poco claros en torno a la figura de Adorni.

¿Qué nos enseña esto? 🤔

Este caso muestra cómo, en algunos casos, las operaciones inmobiliarias pueden esconder detalles que no son tan transparentes, y cómo los vínculos familiares o políticos pueden jugar un papel en la compra y venta de propiedades. La justicia sigue investigando para esclarecer qué hay detrás de estas transacciones y si hay algún delito involucrado.

Por ahora, la historia continúa y todos estamos atentos a qué nuevas revelaciones traerá la causa.