Una carrera en pausa y una batalla que va más allá de las canchas
Nicolás Jarry, uno de los talentos más destacados del tenis chileno, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su carrera. El ex 16 del mundo ahora se encuentra en el puesto 155 del ranking, y su rendimiento ha estado marcado por lesiones y problemas de salud que impactaron su juego y su confianza.
¿Qué le está pasando a Jarry? La neuritis vestibular y su impacto
El problema principal que enfrenta es la neuritis vestibular, una enfermedad que provoca mareos, náuseas y problemas de equilibrio. Estas molestias no solo dificultan su juego en la cancha, sino que también han generado episodios de vértigo que lo han obligado a parar y buscar ayuda médica en varias ocasiones.
El propio Jarry habló en una entrevista en agosto sobre cómo fue enfrentarse a estos episodios. Relató que en Roma, durante el Masters 1000, empezó a sentir mareos en su partido contra Alexander Zverev y que, en varias ocasiones, pensó que solo se trataba de nervios. Pero con el tiempo, se dio cuenta de que no era solo eso; el vértigo lo afectaba en serio y le complicaba seguir jugando.
Los días oscuros y los episodios traumáticos fuera de la cancha 😔
Las cosas no solo sucedieron en el torneo romano. Laura Urruticoechea, esposa de Nicolás, contó que la situación fue mucho más grave de lo que parecía. Tras la final en Roma, en la que Jarry perdió ante Zverev, comenzaron las amenazas y situaciones peligrosas que generaron un gran temor en la familia.
Todo empezó después de la victoria de Jarry en su debut en Roma, cuando recibió amenazas en mensajes que, lamentablemente, son comunes en el mundo del deporte. Pero en su caso, las amenazas fueron mucho más agresivas y peligrosas: en un momento, alguien entró en la habitación del hotel donde estaban alojados, dejó un cigarro apagado en la cama y desordenó la habitación, dejando almohadas distribuidas por el suelo.
La situación empeoró cuando intentaron denunciar el hecho. La barrera del idioma y la burocracia en Italia complicaron todo, y en varias ocasiones, las pruebas que tenían no fueron suficientes, ya que las cámaras del hotel se dañaron o no funcionaron en el momento clave. La inseguridad y el miedo se instalaron en la familia, que sintió que su vida estaba en riesgo.
¿Y ahora qué pasa? La recuperación y la lucha continúa 💪
A pesar de todo, Nico no se rindió. En julio de 2025, logró una buena actuación en Wimbledon, alcanzando los octavos de final, pero luego sufrió una racha de 12 derrotas consecutivas y estuvo nueve meses sin ganar un partido.
La semana pasada, en el Challenger de Madrid, Jarry logró volver a ganar y llegó a la final, un paso importante en su recuperación. Sin embargo, todavía enfrenta un camino largo para superar la combinación de problemas físicos y psicológicos que le dejó esa experiencia traumática en Roma.
En la entrevista, Jarry contó que en Roma comenzó con vértigo justo antes de jugar contra Arnaldi y que pensó que solo era nervios. Pero después, en Roland Garros, tuvo otro episodio fuerte y, en Chile, incluso tuvo que ser llevado en brazos a la clínica porque no podía abrir los ojos. A partir de ahí, empezó un proceso de recuperación que todavía continúa.
Una historia de resistencia y esperanza
La historia de Nicolás Jarry no solo es la de un deportista que lucha por volver a lo más alto, sino también la de alguien que enfrenta miedos y amenazas que van más allá del deporte. Su experiencia muestra cómo, en la vida, los obstáculos pueden venir de muchos lados, y que la fuerza para seguir adelante está en no rendirse.
Su familia y él están en ese proceso, con la esperanza de que la salud y la confianza vuelvan a su lugar, y que el talento y la entrega en la cancha vuelvan a brillar. La historia de Nico nos recuerda que a veces, las verdaderas batallas se libran fuera del deporte y que la lucha continúa, con valentía y esperanza.




