La carrera electoral en la provincia de Buenos Aires ya está en marcha, y aunque todavía falta más de un año para las elecciones, los dirigentes del peronismo ya comienzan a definir quiénes quieren ser los próximos protagonistas en la competencia por la gobernación. ¿El motivo? Axel Kicillof, actual gobernador, no puede volver a postularse por una cuestión constitucional y, además, apunta a las próximas elecciones presidenciales de 2027. Por eso, todos los caminos llevan a buscar un nuevo candidato que pueda sostener el liderazgo del espacio en la provincia más grande del país.

El pasado y las lecciones del peronismo en las elecciones

La última vez que el peronismo bonaerense eligió un candidato para suceder a un gobernador del mismo signo político fue en 2015. En esas PASO, la interna opositora fue dura: Aníbal Fernández y Julián Domínguez se cruzaron fuerte, con denuncias por presuntas irregularidades en los votos. Finalmente, ganó Domínguez, pero esa candidatura no pudo mantener el poder, ya que fue derrotado por María Eugenia Vidal, de Cambiemos.

Antes, en los ’90, Eduardo Duhalde también hizo su jugada: armó una fórmula con Carlos Ruckauf y Felipe Solá, sin necesidad de internas, en un acto de pura decisión política. La historia reciente muestra que, en estas competencias, las reglas del juego todavía no están definidas del todo y los dirigentes ya comienzan a tantear sus posibilidades.

¿Qué pasa con las reglas del juego?

El escenario todavía es incierto. No hay certeza sobre si en 2025 habrá primarias abiertas, ya que la Legislatura suspendió esa posibilidad en el último turno electoral. Además, no hay acuerdo sobre si la elección será con boletas tradicionales o si se implementará un sistema de boleta única, como proponen algunos legisladores libertarios. También, está en duda si se realizará una elección simultánea con las nacionales o si se desdoblará en fechas distintas.

Otra discusión central será si los intendentes podrán seguir buscando la reelección indefinida o si esa restricción se levantará. Todo esto, en medio de un contexto donde las candidaturas empiezan a asomar y los nombres comienzan a circular con más fuerza.

¿Quiénes suenan con más fuerza?

Por ahora, algunos dirigentes ya blanquean sus intenciones o, al menos, empiezan a sonar en las conversaciones. Entre los que declaran abiertamente su interés está Gustavo Menéndez (de Merlo), Jorge Ferraresi (de Avellaneda) y Mariel Fernández (de Moreno). Estos intendentes quieren dar el paso y escalar en la carrera política, con la mira puesta en el 2027.

Desde el entorno del gobernador Kicillof, uno de los nombres que más suenan es el de Ferraresi. Andrés Larroque, uno de sus colaboradores más cercanos, dijo que “si hay uno que se lo merece es Ferraresi”, señalando que su perfil y gestión lo hacen un candidato fuerte para el futuro. Además, Kicillof y su equipo ya comenzaron a posicionarse públicamente, con apariciones en medios y contratando consultoras para fortalecer su imagen.

¿Y qué pasa con otros posibles candidatos?

En la lista de aspirantes que no esconden sus intenciones aparecen también figuras como Julio Alak, intendente de La Plata, con una larga trayectoria en cargos públicos y una gestión que busca proyectar una imagen de gestión ordenada y con obras. En la misma línea, Federico Achaval, de Pilar, también empezó a sonar en la provincia y busca consolidar su espacio.

En el sector que lidera Cristina Fernández, la figura de Mayra Mendoza, actual diputada provincial y exintendenta de Quilmes, es considerada como una posible candidata de la agrupación La Cámpora. Sin embargo, todavía no hay definiciones claras y algunos dirigentes prefieren esperar y observar antes de hacer anuncios contundentes.

¿Qué más hay en el horizonte?

El intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, también se menciona en las conversaciones. Él busca mantener su perfil de gestor y, desde hace semanas, recorre diferentes distritos de la provincia, con la idea de fortalecer su imagen y su candidatura futura. Su estrategia es mantenerse en la escena y capitalizar su trabajo en la gestión local.

El camino será largo y con obstáculos

El proceso que viene será duro, con muchas idas y vueltas. Los dirigentes saben que hay mucho en juego y que las decisiones que tomen ahora pueden definir quién será el próximo gobernador en 2027. La competencia será intensa y, seguramente, con momentos de tensión y sorpresas. La política bonaerense, como siempre, no se queda quieta y ya empezó a marcar su ritmo para lo que viene.