La tormenta perfecta para la industria bonaerense 🌧️

La actividad industrial en la Provincia de Buenos Aires está atravesando uno de sus peores momentos en años. Desde finales de 2023, se vienen cerrando en promedio unas siete empresas por día en ese distrito, lo que refleja una tendencia de caída que lleva ya dos años consecutivos. La razón principal: un combo de recesión, aumento de importaciones y una carga tributaria cada vez más pesada.

Una economía que no da tregua 🔄

El panorama es complicado. Desde noviembre del año pasado, se perdieron más de 5.800 empresas en la provincia, que en conjunto representan unos 147.665 negocios activos, un número que también va en caída. Esto impacta directamente en la generación de empleo: solo en 2024, más de 170 mil puestos de trabajo se eliminaron en todo el país, y en 2025 la tendencia continúa con casi 106 mil empleos menos. La crisis no solo afecta a las fábricas, sino también a los hogares y a la economía local.

¿Qué buscan los empresarios? 💡

Frente a este escenario, los empresarios bonaerenses están pensando en cómo salir adelante. Su estrategia se centra en dos grandes ejes: reducir la carga impositiva y mejorar la competitividad de sus productos.

Eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos 🏦

Uno de los pasos más importantes que proponen es eliminar el impuesto a los Ingresos Brutos para la producción industrial. Aunque todavía no hay detalles claros sobre cómo implementarlo, la idea ganó fuerza tras la difusión de un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA). La provincia tiene una de las cargas tributarias más altas del país, alcanzando un 10,1% en el valor agregado bruto, con un 4,7% solo para la industria, un porcentaje que supera a otras provincias similares.

El impacto de este impuesto es fuerte porque se calcula sobre una base que refleja casi todo el valor de producción, incluyendo insumos intermedios. Además, aunque la recaudación oficial de la industria en 2024 fue de unos 7,4 billones de pesos, la recaudación teórica atribuible a ella fue de 1,67 billones, lo que indica que hay un importante nivel de evasión y gasto tributario, estimado en un 40%.

¿Y qué pasa en los municipios? 🏙️

Otra de las preocupaciones del sector es la carga de tasas municipales, que consideran excesivas y distorsivas. En el municipio de Pilar, por ejemplo, la tasa de seguridad e higiene es del 4,5%, y la tasa ambiental suma otro 2%, alcanzando un 6,5% en total. En otros distritos como Quilmes y Hurlingham, las tasas también rondan el 3,5%-3,7%. Fuera de la provincia, hay casos similares en ciudades como Río Cuarto, Villa Carlos Paz y en localidades de Misiones, donde estas tasas y mecanismos de retención generan un costo adicional para las empresas y, en muchos casos, se las compara con una «aduana paralela».

El objetivo: volver a poner en marcha la economía 🔧

Para los empresarios, la clave está en encontrar un equilibrio que permita reducir la presión fiscal sin desfinanciar a la provincia. La idea es que, si logran aliviar estos costos, podrán mantener más empleos, producir más y, en definitiva, fortalecer la economía local en un momento muy difícil.

El desafío ahora es que las decisiones políticas se alineen con estas propuestas, y que se encuentren soluciones que ayuden a revertir esta tendencia negativa. La esperanza es que con menos impuestos y tasas, y una mayor competitividad, la industria bonaerense pueda volver a crecer y generar un impacto positivo en toda la provincia.