Un problema que crece en silencio

¿Alguna vez te preguntaste qué pasa con los impuestos que las provincias cobran a las empresas? Según un informe reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le deben a las empresas argentinas casi 100 mil millones de pesos. ¿El motivo? un sistema llamado Impuesto a los Ingresos Brutos, que en realidad está generando más problemas que soluciones.

¿Qué es el Impuesto a los Ingresos Brutos y por qué es un lío?

Este impuesto se cobra en cada etapa de la producción y venta de productos o servicios. Es decir, que una misma prenda de ropa puede terminar pagando varias veces este tributo en diferentes provincias, incluso en aquellas donde la empresa no tiene ninguna oficina o presencia física. La UIA señala que más de la mitad del dinero que las provincias le deben a las empresas se acumula en jurisdicciones donde las compañías ni siquiera tienen una sucursal. ¡Un verdadero arancel interno!

¿Cómo funciona este sistema? 🤔

El sistema se administra a través de un organismo llamado Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (COMARB). Ellos se encargan de hacer que los impuestos cobrados en distintas provincias se compensen entre sí, pero el proceso es bastante complicado y no siempre justo. Las empresas deben presentar documentación y registrarse en cada provincia donde tengan clientes, aunque no tengan presencia física allí.

Además, las alícuotas, que en teoría deberían estar entre el 1% y 2%, terminan siendo mucho mayores en la práctica, llegando a un 80% más en promedio debido a regímenes de retención y percepción. Esto significa que las empresas terminan pagando mucho más de lo que deberían y que los costos operativos se disparan.

Un sistema que favorece a algunas provincias y perjudica a todas las demás 🏛️

El problema no solo es que las provincias cobran en lugares donde no tienen presencia, sino que además el sistema de retenciones funciona de forma que las empresas no recuperan fácilmente lo que pagan de más. La devolución de esos saldos a favor es lenta y en muchos casos, no se actualiza por inflación. Esto genera un efecto cascada, donde los impuestos se acumulan en toda la cadena de producción y distribución.

¿Qué dice el gobierno y qué proponen los industriales? 💡

El gobierno nacional reconoce que este impuesto encarece los costos y que sería ideal eliminarlo. Sin embargo, las provincias son responsables de la mayor parte de la recaudación —entre el 70% y el 80%— por lo que eliminarlos sin un acuerdo sería muy difícil. La idea sería negociar un nuevo pacto fiscal, como el que se hizo en 2017, que permita reemplazar el Ingresos Brutos por otros impuestos como el IVA provincial o un impuesto a la venta final.

Por su parte, la UIA propone varias soluciones para hacer más justo y eficiente este sistema:

  • Eliminar los regímenes de retención y percepción entre empresas y provincias.
  • Revisar y ajustar las alícuotas para que no sean mayores a las que corresponden a cada actividad.
  • Actualizar y crear registros de empresas y agentes recaudadores de manera automática.
  • Permitir que las devoluciones y compensaciones se hagan en el mismo mes en que se generan.
  • Aplicar los impuestos según donde realmente se realiza la actividad, evitando cobrar en lugares donde la empresa no tiene presencia.
  • Devolver rápidamente los saldos a favor que hayan sido cobrados por error.
  • Permitir que las empresas puedan compensar los saldos a favor con otras obligaciones fiscales.

¿Qué nos deja todo esto? 🤔

El sistema actual no solo genera distorsiones, sino que también afecta la competitividad de las empresas argentinas. Mientras tanto, las provincias dependen en gran medida de estos impuestos, lo que hace difícil eliminarlos por completo. La clave está en encontrar un equilibrio que permita recaudar sin encarecer demasiado la producción, y que las empresas no terminen pagando más de lo que deben.