Un acto con tensión y reclamos en la provincia de Buenos Aires

Este martes, el gobernador Axel Kicillof protagonizó un momento que quedó en la memoria por la poca onda que generó en la ceremonia de egreso de 1.547 oficiales de la Policía Bonaerense. La escuela Juan Vucetich, en Berazategui, fue el escenario donde, mientras intentaba resaltar los avances en la fuerza policial, la audiencia empezó a silbarlo y a gritarle reclamos en vivo. Una situación incómoda que no pasó desapercibida.

¿Qué pasó exactamente?

Kicillof comenzaba su discurso diciendo que, cuando asumió, encontró una policía «mal equipada, mal formada y muy desprestigiada». Pero mientras hablaba, los presentes comenzaron a silbar y a abuchearlo, y algunos incluso le pidieron que pague los aumentos salariales que estaban pendientes. En un video difundido por las redes del PRO bonaerense, se puede ver cómo el gobernador, desde el costado del escenario, intenta seguir con su discurso mientras los reclamos aumentan.

En ese momento, alguien en la multitud gritó: «¡Paguen el aumento!», y los silbidos seguían creciendo. Kicillof, en un intento de retomar su mensaje, dijo que era «esencial» sostener a la policía en estos momentos difíciles. Pero no logró que la gente dejara de protestar y, de hecho, la situación se volvió más tensa.

Reacción de la oposición y la polémica

El ex ministro de Seguridad y actual diputado del PRO, Cristian Ritondo, opinó en sus redes sociales que la escena demostraba que las versiones oficiales ya no alcanzan para convencer. En su publicación, Ritondo escribió: «Podés repetir la misma mentira mil veces… pero la realidad te la chiflan en vivo. Se les terminó el relato». La oposición no tardó en aprovechar para criticar la gestión de Kicillof, que intenta mostrar avances en la fuerza policial, pero enfrenta reclamos y descontento en la calle.

Contexto del aumento salarial

Este acto ocurrió en un marco en el que la Provincia había acordado un aumento salarial del 11% para la Policía Bonaerense, dividido en varias etapas desde principios de año. El primer tramo, de un 5%, se aplicó en marzo, seguido por otros pequeños incrementos en abril y en meses anteriores. La suba fue resultado de varias protestas, algunas con menor convocatoria y otras más masivas, que se dieron en distintas localidades como Ciudad Evita, La Plata, Mar del Plata y Santa Fe.

Los reclamos salariales, que en un principio fueron protagonizados por policías retirados, se extendieron a otros sectores y generaron cierta tensión en el ambiente policial y político. La cuestión salarial sigue siendo uno de los temas más calientes en la provincia, con reclamos que parecen no tener una solución rápida.

¿Qué significa todo esto?

La escena de Kicillof siendo silbado refleja las dificultades del gobierno para gestionar las expectativas de una fuerza policial que busca mejores condiciones. Mientras el oficialismo intenta demostrar avances en la seguridad, los reclamos en la calle muestran que aún hay un camino largo por recorrer. La tensión en el acto y la reacción de la oposición dejan en claro que las heridas aún no sanan y que la relación entre la gestión y los policías sigue siendo compleja.