Un show diferente en Buenos Aires: el teatro y la literatura se unen de forma impactante
En una noche que prometía y cumplió, el reconocido actor estadounidense John Malkovich presentó en Buenos Aires una propuesta teatral que combinó música, lectura y mucho misterio. La sala del Teatro Ópera ON se llenó de espectadores ansiosos por vivir una experiencia única, donde la palabra y la música se fusionaron en un homenaje a la obra del chileno Roberto Bolaño.
¿De qué se trató exactamente? 📖🎶
La propuesta, titulada «El infame Ramírez Hoffman», es una adaptación de un relato incluido en el libro La literatura nazi en América. La historia gira en torno a un personaje ficticio, un teniente de la Fuerza Aérea de Chile, que estuvo ligado a la represión durante la dictadura de Pinochet. Este personaje, que también es poeta y piloto, lleva una vida llena de oscuridad y atrocidades, con un pasado marcado por secuestros, asesinatos y viajes por el mundo, hasta desaparecer en Europa.
El relato es fragmentado y perturbador, con escenas que van desde el control del poder hasta la introspección más profunda, y todo esto fue llevado a escena por Malkovich, quien se encargó de narrar en inglés, leyendo casi sin detenerse en un atril. La historia, que en sí misma resulta inquietante, fue acompañada por música en vivo que le dio un marco aún más potente a la noche.
La música que acompañó la narración 🎻🎹
Los músicos presentes en el escenario no solo aportaron ambientación, sino que también formaron parte del espectáculo. Fabrizio Colombo en el bandoneón, Anastasya Terenkova en el piano y Andrej Bielow en el violín interpretaron piezas que iban desde el clásico hasta el rock. La apertura musical fue con una versión de Libertango de Astor Piazzolla, considerado uno de los compositores más importantes del tango y la música clásica argentina.
Durante el espectáculo, se escucharon clásicos como Adiós Nonino y Oblivion del propio Piazzolla, además de piezas de Alfred Schnittke, Vivaldi, Max Richter y The Doors, entre otros. La diversidad musical ayudó a crear un clima envolvente y emocional, aunque en algunos momentos el volumen fue excesivo y dificultó la escucha.
Un solo en escena: la voz de Malkovich 🎙️
Lo que más llamó la atención fue la manera en que Malkovich, uno de los actores más talentosos y singulares del cine y teatro, llevó adelante la función. Sin usar más que su voz y presencia, el actor logró mantener la atención del público durante los 80 minutos del espectáculo. La escenografía fue mínima: solo una pantalla con subtítulos en castellano y un piano que en un momento fue movido por él mismo.
El actor evitó la actuación física tradicional y se centró en la interpretación oral, lo que le dio un tono íntimo y profundo a la narración. Su autoridad escénica quedó claramente reflejada en la sala, donde cada palabra parecía resonar con fuerza.
¿Por qué vale la pena?
Este experimento teatral, aunque con algunas limitaciones como el sonido elevado, mostró que la palabra, incluso en su forma más desnuda, puede ser poderosa y perturbadora. La combinación de la voz de Malkovich y la música en vivo dejó una huella en el público, que salió con la sensación de haber sido partícipe de una experiencia artística distinta y desafiante.
En definitiva, «El infame Ramírez Hoffman» fue mucho más que una lectura o un concierto. Fue una exploración de los límites del teatro, la literatura y la música, un intento de conectar con historias que nos desafían a entender el lado más oscuro de la historia y la condición humana.




