Un dato que puede cambiar todo en la historia del ARA San Juan
El juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido en 2017, sigue dando vueltas y ahora surgieron detalles que podrían ser clave para entender qué pasó realmente esa fatídica noche. Durante las audiencias en el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos, un exsubmarinista y exjefe de Logística y Planificación, Fabián Walter Krawinkel, reveló que el submarino no había realizado los ensayos más importantes antes de la tragedia.
¿Por qué son importantes esos ensayos? 🤔
Las pruebas de máxima velocidad y máxima profundidad son fundamentales para asegurarse de que el submarino puede soportar las condiciones extremas en el mar. Sin estos ensayos, la nave no tenía garantizado su funcionamiento en esas situaciones límite. Krawinkel explicó que estas pruebas no se hicieron porque hubo un problema con un componente eléctrico: un porta fusible que se fundió, lo que impidió completar las pruebas clave.
¿Qué significa esto en la práctica? ⚠️
Uno de los exmiembros del equipo, Víctor Manuel Pereyra, agregó que estas pruebas solo se realizan después de aprobar varias etapas previas. Además, señaló que la velocidad máxima se prueba en un área especial, cuando la nave ya está en marcha y en condiciones controladas. Al momento del hundimiento, el submarino todavía no había pasado por esas pruebas de velocidad y profundidad, lo que podría haber limitado su capacidad de resistir y responder en situaciones complicadas.
¿Podría esto explicar lo que pasó? 🤷♂️
Según Pereyra, antes de la tragedia, el submarino pudo haber perdido el control de su profundidad, lo que podría haber sido una de las causas del accidente. La falta de pruebas y el posible problema en el control de la nave ponen en duda si el ARA San Juan estaba en condiciones óptimas para navegar en esas condiciones extremas.
¿Qué decía el comandante del submarino? 🗣️
En un audio que se reprodujo en las audiencias, el capitán Pedro Martín Fernández, quien comandaba el ARA San Juan, advirtió en abril de 2017 —siete meses antes del hundimiento— que la nave tenía un límite en su profundidad, de solo 100 metros, y que se escuchaba mucho el ruido de las máquinas. Fernández, que murió junto a sus 43 tripulantes, había expresado su preocupación por el estado de la nave y sus limitaciones, pero esas advertencias no habrían sido tomadas en cuenta.
¿Qué sigue en el juicio? 🔍
El juicio continúa, y estos testimonios abren nuevas preguntas sobre si la falta de pruebas y los problemas en el submarino pudieron haber contribuido a la tragedia. La historia del ARA San Juan sigue siendo una mezcla de errores, advertencias no escuchadas y, quizás, una situación que pudo evitarse si se hubieran tomado en cuenta estas fallas.
Por ahora, las familias de los 43 tripulantes y toda la comunidad naval esperan respuestas que puedan esclarecer qué pasó en aquella noche fatídica y si esas fallas técnicas pudieron haber cambiado el destino de tantos hombres que solo cumplían con su deber.




