¡Qué manija! Otra polémica que no termina

El fútbol argentino vuelve a estar en el centro de la escena por una disputa que parece no tener fin. Otra vez, Barracas Central y Huracán protagonizaron un partido que terminó generando más controversia que goles. La historia se repite y el principal protagonista parece ser, una vez más, el arbitraje y las decisiones que dejan mucho que desear.

¿Qué pasó en el partido? La jugada que enciende la bronca 🔥

El encuentro entre Huracán y Barracas, disputado en el estadio Tomás Adolfo Ducó, parecía encaminarse a un empate sin goles. Pero a los 37 minutos del segundo tiempo, una jugada clave cambió todo. Damián Martínez, jugador de Barracas, tocó la pelota con la mano dentro del área. ¿El problema? El árbitro Facundo Tello no cobró penal y el VAR, que en otras ocasiones ayuda a aclarar estas jugadas, no intervino en absoluto.

La falta de revisión generó un grito de furia en la hinchada del Globo. En las tribunas, los cánticos no se hicieron esperar: «Chiqui Tapia botón, sos un hijo de p…». La gente reclamaba justicia y, aunque el árbitro no sancionó la mano, la polémica quedó instalada. La jugada se convirtió en uno de los temas más comentados en las redes sociales y en el mundo del fútbol.

El historial de injusticias contra Huracán

Este no es un hecho aislado. La historia entre Huracán y Barracas Central está marcada por varias polémicas que siempre terminan favoreciendo al equipo de Tapia. En noviembre de 2025, en el último partido de la fase regular del Torneo Clausura, Huracán también sintió la injusticia en carne propia.

En ese encuentro, el árbitro cobró un penal dudoso por una supuesta mano de Nehuén Pérez en el área. La jugada ocurrió en un contexto tenso y con muchas miradas puestas en el árbitro, que además sancionó un penal en una situación bastante discutible. Lo más llamativo fue que Iván Tapia, hijo del presidente de la AFA, fue quien pateó ese penal y lo falló.

¿Y qué pasó después? Barracas logró un segundo penal, aún más polémico, que terminó en gol. Pese a todo, Huracán ganó 1-0, pero la sensación de injusticia quedó en el aire. La cuenta oficial del club incluso publicó que el gol de Rodrigo Insúa había sido marcado por Tapia, en un error que solo sumó leña al fuego en medio de la polémica.

El impacto en la clasificación y en los hinchas

Es importante recordar que esas decisiones afectaron la clasificación de Huracán, que quedó afuera de los playoffs, mientras que Barracas Central logró clasificar a la Copa Sudamericana. Además, en ese partido, Iván Tapia también fue expulsado por una patada fuerte, lo que suma otra polémica.

Pero la historia no termina allí. En 2022, también hubo un encuentro en el que Barracas Central se impuso tras un penal cobrado en una jugada donde el arquero de Huracán, Marcos Díaz, fue sancionado por sacar la pelota fuera del área. En esa oportunidad, Iván Tapia convirtió el tiro libre en gol y cambió el resultado, favoreciendo a Barracas en un partido que terminó con victoria para el equipo de Tapia.

¿Siempre la misma historia?

Insua, el técnico de Huracán, no se queda callado y denuncia que este tipo de situaciones ya son una constante. En una entrevista, aseguró que la polémica sobre el arbitraje en los partidos contra Barracas Central es una «sanata» que se repite cada año. La hinchada también lo hizo sentir en la tribuna, cantando en contra de la dirigencia y del presidente de la AFA, Chiqui Tapia.

En los últimos partidos, los cánticos contra Tapia y su entorno se multiplicaron, reflejando un malestar que va más allá de los resultados deportivos. La gente pide transparencia, justicia y que las decisiones en la cancha sean justas y claras.

¿Qué sigue? La polémica en el fútbol argentino

Mientras tanto, en las redes sociales y en las canchas, las voces se alzan reclamando un cambio. La sensación es que, una vez más, las injusticias parecen favorecer a ciertos equipos y personajes ligados a la dirigencia. La historia de Huracán y Barracas Central se convirtió en un símbolo de las dudas que aún persisten sobre la honestidad en el arbitraje y la justicia deportiva.

Lo que queda claro es que, más allá de los resultados, el fútbol también es pasión, historias y, a veces, mucho reclamo por la transparencia. La próxima vez que Huracán dispute un partido contra Barracas, seguramente la polémica estará servida otra vez. Y todos, hinchas y jugadores, seguirán esperando un fútbol más justo y menos condicionado por decisiones cuestionables.