Una elección que generó revuelo y tensión en el gremio metalúrgico
En un escenario cargado de tensiones y decisiones polémicas, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) eligió a su nuevo liderazgo a pesar de una orden judicial que buscaba detener el proceso. La justicia había dispuesto la suspensión de las elecciones tras denuncias de irregularidades, pero la conducción del gremio decidió seguir adelante y reeligió a Abel Furlán como secretario general por otros cuatro años.
¿Qué pasó en el congreso? 🤔
El miércoles, en un congreso que reunió a representantes de casi todas las seccionales del país, Furlán logró una abrumadora mayoría. De los 276 electores habilitados, participaron 270, y el actual líder obtuvo el apoyo del 80%, es decir, 215 votos. Solo cuatro secciones, como Capital, Villa Constitución, Santa Fe y La Plata, votaron en contra de su reelección.
El encuentro se realizó en un hotel del barrio de San Telmo, en Buenos Aires, y en esa misma reunión también hubo cambios en la estructura del liderazgo. Naldo Brunelli, quien era el número dos del gremio, dejó su cargo y fue reemplazado por Daniel Daporta, de la seccional Avellaneda, un dirigente que respaldó la continuidad de Furlán.
Un desafío abierto a la justicia ⚖️
Este acto de reafirmación por parte de la conducción de la UOM ocurrió justo después de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenara suspender la elección. La decisión judicial fue en respuesta a una denuncia del dirigente opositor Angel Derosso, quien alegó irregularidades en los comicios de la seccional Zárate-Campana, realizados en marzo pasado, donde la lista de Furlán obtuvo el 85% de los votos.
El fallo ordenaba a la junta electoral de esa seccional que no proclamara resultados ni pusiera en funciones a los nuevos cargos, hasta que se investigaran las denuncias. Sin embargo, la dirigencia de la UOM, liderada por Furlán, no acató esa orden y aseguró no haber sido notificada del fallo, lo cual podría derivar en un conflicto mayor, incluso en una posible intervención del sindicato por decisión judicial.
El trasfondo de las denuncias y sospechas 💰
El proceso electoral en la UOM no estuvo exento de polémicas. En las últimas semanas, se conoció que Furlán está siendo investigado por presunta malversación de fondos del sindicato, que provienen de los aportes de los trabajadores, un 2% de sus salarios. La causa fue impulsada por una denuncia que señala que el líder firmó un acuerdo secreto con una empresa llamada USEM SA, que supuestamente controla recursos sindicales a cambio de una comisión.
Esta compañía, relacionada con la dirigente de La Cámpora Soledad Calle, genera ganancias millonarias, y la denuncia apunta a que Furlán habría actuado de manera fraudulenta y en asociación ilícita. La sede central del gremio fue allanada la semana pasada por orden del juez Julián Ercolini, en una investigación que sigue en curso.
¿Qué puede pasar ahora? 🔮
El enfrentamiento entre la justicia y la conducción del gremio no es solo una disputa interna. La situación pone en riesgo la legitimidad de la elección y podría derivar en una intervención del sindicato si la justicia decide que las irregularidades son graves y que la elección fue inválida. Hasta ahora, el gremio sostiene que no recibió ninguna notificación formal del fallo y continúa con su plan de renovación.
Lo que está claro es que la UOM atraviesa un momento de gran tensión, con acusaciones, denuncias y decisiones que desafían las órdenes judiciales. La historia sigue en desarrollo, y el futuro del sindicato dependerá de cómo se resuelvan estas disputas legales y políticas.




