El precio de la carne en alza y sus consecuencias
En los últimos meses, el costo del ganado en pie —es decir, los animales que todavía no fueron faenados— empezó a subir más rápido que la inflación. Según el Monitor Ganadero de la Universidad Austral y FADA, en febrero el precio del ternero aumentó un 10,7%, mientras que el del novillito creció un 7,5%. Estos números muestran que la carne se vuelve cada vez más cara, y eso impacta directamente en los frigoríficos y en quienes consumimos en casa.
¿Qué pasa con los frigoríficos? 🏭
La situación no es sencilla para estas empresas. Los que exportan están en una especie de doble problema: los precios en el mercado internacional están bajos, pero los costos del ganado en pie suben mucho. Esto hace que tengan que decidir si reducen personal o disminuyen la cantidad de carne que procesan. Por otro lado, los que venden en el mercado interno enfrentan dificultades para cobrar. Los pagos se atrasan y, en promedio, solo se pagan siete de cada diez medias reses, ya que los gastos suben por la inflación —como servicios y salarios— y las deudas se acumulan.
Menos animales para faenar y cambios en el ciclo ganadero 🐄
La producción de carne también empezó a caer. En enero, se produjeron unas 239 mil toneladas de carne bovina, una cifra menor tanto respecto al mes anterior como al mismo mes del año pasado. En los últimos tres meses, la faena bajó entre un 9% y un 10%. La causa principal es que los productores están reteniendo a los animales para engordarlos más, aprovechando los precios altos. Esto, aunque beneficia a los criadores, reduce la cantidad de animales disponibles para faena en el corto plazo.
El profesor Carlos Steiger explicó que, aunque los precios son buenos para los productores, esto también encarece el ternero. Por eso, los criadores prefieren esperar, lo que genera menos oferta para la industria frigorífica. En este contexto, los frigoríficos enfrentan mayores costos y una exportación que, si bien mejoró en precios, no alcanza a compensar todos los gastos.
Frigoríficos en crisis y el impacto en los empleados 🚪
La situación también golpea en el mercado interno, donde el consumo de carne sigue siendo débil. Empresas como Ganadera San Roque y el Frigorífico General Pico cerraron sus puertas en los últimos meses, despidiendo a unos 330 empleados en total. La causa principal: el deterioro económico y la caída en la venta de carne. La crisis no solo afecta a las empresas grandes; también genera un impacto en las familias que dependen de estos trabajos.
¿Qué pasa en el mercado internacional? 🌍
A nivel global, los precios de la carne argentina mostraron cierta recuperación. En diciembre, las exportaciones alcanzaron un valor de u$s4.869 por tonelada, un 36,5% más que un año antes. Sin embargo, los volúmenes exportados todavía caen: un 15,7% respecto al mes anterior y un 5,1% en comparación con el mismo período del año pasado. Además, aunque los precios promedio subieron, algunos mercados importantes, como China y la cuota Hilton, todavía están por debajo de esa mejora.
¿Por qué sube la carne? 🔥
El aumento en los precios de la carne se refleja en las góndolas. En el último año, el precio del asado subió casi un 70%, mucho más que la inflación. Solo en enero, subió un 6,4%, y en febrero otro 5,7%. Esto hace que la carne vacuna sea cada vez más cara en comparación con otras proteínas, como el pollo o el cerdo. Actualmente, un kilo de asado cuesta lo equivalente a cuatro kilos de pollo o casi dos de cerdo, lo que evidencia que la carne vacuna perdió algo de competitividad.
¿Qué pasa con los créditos y el financiamiento? 💰
En paralelo, el sector empezó a tomar más créditos en dólares. Según datos del Banco Central, el stock de créditos llegó a u$s1.133 millones a fines de 2025, un aumento del 33% respecto al año anterior. La mayoría de estos préstamos están en dólares, algo poco habitual en el sector ganadero. Sin embargo, el nivel de endeudamiento aún es bajo: representa solo el 2,1% del valor total del sector, estimado en unos u$s53.500 millones. En comparación, en agricultura ese porcentaje supera el 10%.
¿Qué se espera para 2026? 📈
Las proyecciones para este año son algo optimistas. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima que Argentina podrá exportar unas 800.000 toneladas de carne, un 3% más que en 2025. Pero, al mismo tiempo, prevén que la faena total caerá a unos 13 millones de animales, unos 600 mil menos. La producción total rondará las 3,08 millones de toneladas, con una pequeña baja respecto al año pasado. Además, el consumo interno se reduciría en un 2%, llegando a 2,34 millones de toneladas.
Por ahora, una de las mayores expectativas del sector es que se concrete un acuerdo con Estados Unidos para ampliar el acceso a ese mercado. Si todo sale bien, Argentina podría aumentar su cupo de exportación a 100.000 toneladas y obtener unos u$s800 millones adicionales. Aunque ya fue anunciado por la Cancillería, todavía falta que se haga oficial y que se puedan aprovechar esas oportunidades.
¿Y qué se puede esperar? 🤔
El sector ganadero enfrenta un escenario complejo: los costos suben, la oferta disminuye y los márgenes se achican. Pero, a pesar de los obstáculos, hay expectativas de que las cosas mejoren si se logran ciertos acuerdos internacionales y si la economía argentina se estabiliza. Por ahora, la realidad es que la carne está más cara, la industria está en crisis y el consumo interno todavía no logra repuntar.




