¿Por qué se están perdiendo tantos empleos en el sector privado?

Desde que comenzó 2023, el panorama laboral en Argentina ha mostrado signos de deterioro, pero es en el sector privado donde la situación se ha vuelto más evidente. Según datos oficiales, en agosto pasado se perdieron aproximadamente 10.600 empleos en el sector privado, una cifra que duplica y hasta triplica las pérdidas en otros ámbitos como el Estado o las casas particulares.

Este ajuste en los trabajos asalariados privados no es algo que ocurrió de la noche a la mañana. La tendencia a la baja empezó en mayo, tras un período en el que el empleo parecía estar estancado. Desde entonces, la cantidad de empleos en empresas privadas ha ido disminuyendo mes a mes, alcanzando niveles similares a los de 2018, justo antes de la subida de empleos en 2023. En total, desde noviembre de 2023 hasta agosto de 2025, se perdieron unos 139.000 puestos en el sector privado, lo que equivale a una caída del 2,2%.

¿Y en el sector público?

Mientras tanto, en el sector público también hay pérdida de empleos, pero en menor medida: unas 61.000 plazas menos desde noviembre pasado, lo que representa una caída del 1,7%. Sin embargo, estas cifras muestran que las mayores bajas están en el sector privado, con sectores como la intermediación financiera, la minería y la construcción siendo los más afectados. Por ejemplo, en construcción y minería, las bajas mensuales rondaron el medio punto porcentual.

Por otro lado, algunos sectores lograron mantener o incluso aumentar su personal, como la agroindustria, la pesca, los servicios de electricidad, gas y agua, además de hoteles y restaurantes. Pero en general, la tendencia negativa domina.

¿Qué pasa en las provincias y con las trabajadoras de casas particulares?

En todo el país, 16 provincias experimentaron caídas en empleo privado, siendo Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las que expliquen la mayor parte de estas pérdidas, representando juntas el 84% del total de bajas en agosto.

Un dato que preocupa mucho es el mercado de trabajo para las trabajadoras de casas particulares. Desde 2019, este sector perdió 61 mil empleos, lo que representa un 12,2% menos. Hoy, el nivel de empleo en casas particulares es similar al de 2013, con un impacto fuerte en quienes trabajan en ese rubro.

¿Y qué pasa con los salarios?

El salario mínimo, que en Argentina sirve como referencia para muchas prestaciones y sueldos, sufrió una caída real del 2,3% en octubre. Desde noviembre de 2023, acumula una pérdida del 35% en su poder adquisitivo, y su valor actual es incluso menor al de 2001. En términos prácticos, esto significa que con ese sueldo no se puede comprar lo mismo de hace unos años.

En el sector privado, las remuneraciones tuvieron una leve caída en septiembre, pero algunas cifras sugieren que en realidad hubo un pequeño aumento marginal. Sin embargo, en el sector público, los salarios bajaron un 0,9% mensual y acumulan una pérdida del 14% desde noviembre, lo que refleja una tendencia a la baja en los ingresos de los empleados estatales.

¿Qué se espera para los próximos meses?

Este miércoles 26 de noviembre, se realizará una reunión virtual del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo. Allí, se discutirá la posible actualización del salario mínimo y las prestaciones por desempleo. Actualmente, el salario mínimo mensual está en $322.200 y el valor por hora para los trabajadores jornalizados es de $1.610.

Este monto no solo define cuánto gana un trabajador formal mínimo, sino que también sirve como base para calcular beneficios sociales y prestaciones gestionadas por ANSES. La pregunta que muchos se hacen es si en esa reunión se decidirá aumentar ese salario, considerando que la realidad del mercado laboral y los salarios reales muestran una pérdida de poder adquisitivo importante.

¿Qué significa esto para quienes trabajan?

La caída en el empleo y en los salarios refleja un escenario complicado para muchos argentinos, especialmente para aquellos que dependen del trabajo en el sector privado. La pérdida de empleos, junto con la reducción del salario mínimo y las remuneraciones, genera incertidumbre y preocupa a quienes ven cómo sus ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.

Mientras tanto, las cifras oficiales dejan en evidencia que la mayor parte del ajuste en el mercado laboral se dio en los trabajos privados, que son los que más impactan en la economía familiar de la mayoría. La situación sigue siendo un desafío para las políticas públicas y para quienes buscan estabilidad laboral en un contexto de ajustes económicos.