Un pacto que genera dudas 🤔
Recientemente, en Estados Unidos, el presidente argentino Javier Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti, firmaron documentos que comprometen a las Fuerzas Armadas argentinas en la lucha contra el crimen organizado, incluyendo carteles y grupos terroristas extranjeros. Aunque en apariencia son pasos para fortalecer la cooperación regional, estos acuerdos levantan varias alarmas en el Congreso y entre expertos en defensa.
¿Qué firmaron exactamente? ✍️
El encuentro «Escudo de las Américas», realizado en Estados Unidos, fue el escenario donde Milei se sumó a un documento que promete colaborar en la lucha contra las organizaciones criminales del hemisferio. Por otro lado, Presti, en Miami, firmó una declaración conjunta con el secretario de Guerra de Trump, Pete Hegseth, en la que se compromete a ampliar la cooperación en seguridad regional, incluyendo la lucha contra narcotráfico y terrorismo.
Ambos compromisos contienen aspectos importantes: Milei afirmó que los países del hemisferio deben «demoler» a los carteles y organizaciones terroristas, y que EE.UU. entrenará a las fuerzas argentinas para lograrlo. Además, plantean que las fuerzas militares puedan participar en operaciones que, según expertos, van más allá de lo permitido por la legislación argentina.
¿Por qué preocupa esto? 🔍
Desde el Congreso, algunos legisladores ya están alertando que estos acuerdos podrían violar leyes nacionales. La Ley de Defensa de Argentina, por ejemplo, no permite que las Fuerzas Armadas actúen en asuntos internos relacionados con seguridad interior o en operaciones contra el narcotráfico sin autorización específica del Congreso.
Marcelo Seghini, especialista en Defensa, advirtió que al firmar estos documentos, Argentina estaría entrando en una doctrina y en una preparación militar para tareas que no están contempladas en su legislación actual. La Ley de Defensa y la Directiva de Política de Defensa Nacional (DPND) establecen claramente qué pueden y qué no pueden hacer las Fuerzas Armadas.
¿Qué dice la estrategia de EE.UU.? 🌎
El acuerdo se enmarca en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, publicada en diciembre de 2025, durante la administración de Trump. Ahí, EE.UU. deja atrás su enfoque globalista y apuesta por el «Estados Unidos Primero», priorizando la seguridad en su territorio, la protección de sus fronteras y la lucha contra la influencia de potencias extranjeras como China en la región.
El documento también busca fortalecer la presencia en el hemisferio occidental, promoviendo una política de «paz a través de la fuerza» para enfrentar amenazas futuras, incluyendo el narcotráfico y el terrorismo.
El papel de Presti y Milei en este escenario 🚀
El ministro Presti viajó a Miami en medio de tensiones internacionales, como los bombardeos de EE.UU. e Israel a Irán. Allí, firmó una declaración que reafirma la cooperación en seguridad y defensa en el hemisferio occidental. La declaración incluye la lucha contra carteles, narcotráfico, amenazas compartidas y la protección de infraestructura crítica.
Algo que generó rechazo en las Fuerzas Armadas, que históricamente han sido renuentes a participar en temas de seguridad interior. Además, la realidad del sector militar argentino no ayuda: aproximadamente el 64% de sus efectivos vive en situación de pobreza, sin obra social ni prestaciones médicas, y el presupuesto aprobado solo alcanza para pagar sueldos hasta julio.
¿Qué dice Milei? 🗣️
El propio Milei, en el documento publicado tras su participación en el encuentro, expresó que los cárteles y organizaciones terroristas deben ser «demolidos» en la mayor medida posible, con la ayuda de Estados Unidos y sus aliados. También afirmó que EE.UU. coordinará esfuerzos para cortarles el acceso a financiamiento y recursos, y que entrenará a las fuerzas militares para desmantelar a estos grupos.
Este tipo de compromisos, aunque parecen destinados a fortalecer la lucha contra el crimen organizado, generan dudas sobre el alcance real y las implicancias para la soberanía del país.
¿Qué sigue? 🔜
Algunos legisladores están pidiendo que estos acuerdos pasen por el Congreso para ser debatidos y aprobados formalmente, en lugar de firmarse en la clandestinidad o en ámbitos internacionales. La preocupación central es que la firma de estos documentos pueda implicar una participación de las Fuerzas Armadas en tareas que, según la ley argentina, corresponden al Ministerio de Seguridad y a las fuerzas policiales.
Por ahora, el acuerdo con EE.UU. sigue en marcha, y la discusión sobre su alcance y límites está sobre la mesa. Lo que está claro es que, en medio de tensiones internacionales y desafíos internos, Argentina se encuentra en una encrucijada que podría marcar su política de seguridad en los próximos años.




