¡Polémica en Milán! Rusia y Bielorrusia vuelven a competir
Los Juegos Paralímpicos de Invierno en Milano-Cortina 2026 están en el centro de la atención por una decisión que dividió opiniones: atletas de Rusia y Bielorrusia compiten con sus banderas e himnos, algo que generó tensión entre los participantes y en las redes sociales.
Por primera vez desde 2014, Rusia vuelve a competir en unos Juegos Paralímpicos con su bandera y su himno, tras años de sanciones debido a escándalos de dopaje y la suspensión por su invasión a Ucrania en 2022. La situación no pasó desapercibida en las ceremonias de premiación, donde las reacciones fueron evidentes.
Momentos tensos en las ceremonias 🏅️
Después de que Anastasiia Bagiian, una esquiadora rusa de 24 años, ganara en los 10 kilómetros y en el sprint clásico en la categoría de discapacidad visual severa, se vivieron escenas que reflejaron el malestar de algunos deportistas. La rusa, junto a su guía Sergei Siniakin, fue aplaudida, pero otros atletas no quisieron participar en las fotos oficiales con ella.
Por ejemplo, la alemana Linn Kazmaier y su guía Florian Baumann, quienes lograron medalla de plata, se negaron a mirar hacia la bandera y a quitarse los gorros durante la himno ruso, como muestra de rechazo. Kazmaier explicó en una entrevista que no apoyan esa situación y que preferirían que la política no invadiera las competencias. Además, Baumann recordó que en Beijing 2022, en los Juegos Olímpicos, habían mostrado solidaridad con los ucranianos, y consideró que permitir que Rusia compita con su propia bandera y himno mientras Ucrania también está en competencia no es correcto.
Un video viral mostró cómo, tras las ceremonias, un organizador les pidió a los medallistas que se sacaran una selfie, pero Baumann y Kazmaier rechazaron la invitación, manteniendo su postura de rechazo a la presencia rusa en el podio.
Más tensión en el podio 🥈️
La misma situación se repitió en la ceremonia por la medalla de plata de la checa Simona Bubenickova, quien también se negó a participar en la foto grupal con los medallistas. Cuando los medios intentaron entrevistarla, la representante checa dejó claro que no hablaría con periodistas rusos, y simplemente reconoció que su competencia fue dura y que respetaba a su rival.
Estas actitudes forman parte de un boicot que también incluyó a Alemania y República Checa, que no asistieron a la ceremonia inaugural en Verona en protesta por la re-inclusión de Rusia y Bielorrusia, y en apoyo a Ucrania. La BBC informó que el Comité Paralímpico Internacional (IPC) está revisando estas protestas para determinar si violaron alguna norma sobre neutralidad política en los eventos oficiales.
El impacto en los atletas ucranianos 🇺🇦
Mientras tanto, la delegación ucraniana denunció que están siendo víctimas de una «presión sistemática». El Comité Paralímpico de Ucrania afirmó que desde el inicio de los Juegos, su equipo enfrenta obstáculos y manifestaciones negativas, incluso con incidentes como la retirada de su bandera en la Villa Paralímpica sin explicación y la prohibición de reunirse en ciertas horas para planear sus actividades.
Uno de los momentos más polémicos fue durante la entrega de medallas, cuando Oleksandra Kononova, medallista de oro en biatlón, fue abordada por un miembro del IPC que intentó quitarle unos pendientes con la leyenda ‘alto a la guerra’. La deportista contó que la reprimenda fue por usar accesorios con símbolos patrióticos y que, en su opinión, esas acciones parecen estar dirigidas a discriminar a Ucrania y a legitimar las acciones rusas.
Desde Kiev, el ministro de deportes, Matví Bidni, expresó que estas conductas parecen incentivar una discriminación y que hay quienes buscan justificar los crímenes rusos en el contexto deportivo.
¿Qué sigue en esta polémica? 🔍
Con la presencia de Rusia en el evento y las protestas de algunos países, los Juegos Milano-Cortina 2026 están marcados por una fuerte carga política. La situación refleja cómo el deporte sigue siendo un escenario donde las tensiones internacionales se hacen sentir, dividiendo a los propios atletas y generando debates sobre qué es correcto en un contexto de conflictos geopolíticos.
Por ahora, las autoridades del IPC están evaluando las protestas y los gestos de rechazo, en un momento donde la política y el deporte parecen estar más mezcladas que nunca. La comunidad internacional sigue atenta a cómo se desarrollan estos Juegos y qué impacto tendrán en la percepción del para-deporte y en la lucha por la igualdad en la competencia.




