¿Qué pasa con los organismos genéticamente modificados en Argentina?

El Ministerio de Economía dio un paso importante al aprobar un nuevo marco regulatorio para las actividades relacionadas con organismos genéticamente modificados (OGM). ¿Qué significa esto? Básicamente, ahora hay reglas más claras y actualizadas para quienes trabajan con estos organismos en la agricultura, la alimentación y la industria agrícola.

¿Por qué importa esto?

Los OGM son organismos cuyo material genético ha sido manipulado con tecnología moderna. Se usan en muchos ámbitos, desde mejorar cultivos hasta producir alimentos más resistentes. Pero, como todo, tienen sus riesgos, por eso necesitan una regulación rigurosa y actualizada que garantice la seguridad y el control.

¿Qué cambió con esta nueva norma? 🚜🔬

La resolución, que lleva el número 255/2026 y fue publicada en el Boletín Oficial, actualiza cómo se autorizan, evalúan y controlan los OGM en el país. La firma del ministro Luis Caputo le da fuerza legal, y la medida apunta a hacer más ágiles y claras las evaluaciones para liberar estos organismos al ambiente o permitir su comercialización.

¿Qué pasos hay que seguir para autorizar un OGM?

La nueva normativa establece que toda actividad relacionada con OGM, ya sea para experimentar o vender, necesita autorización previa de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El proceso de aprobación tiene tres etapas de evaluación:

  • Riesgo para el ambiente: a cargo de la Coordinación de Innovación y Biotecnología y la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA).
  • Seguridad alimentaria: analizada por la Coordinación General de Biotecnología del SENASA, que revisa si los alimentos o productos derivados son aptos para consumo humano y animal.
  • Impacto en producción y mercado: evaluado por la Dirección de Políticas de Mercados, que analiza cómo puede afectar la comercialización y la economía.

Además, la normativa marca tiempos máximos para estas evaluaciones: hasta 120 días hábiles para los análisis de bioseguridad y aptitud alimentaria, y 30 días para el impacto comercial. La idea es que todo sea más rápido y eficiente.

Tipos de autorizaciones y controles 🚦

La regulación contempla diferentes tipos de permisos, dependiendo del uso que se le quiera dar a los OGM. Pueden ser autorizaciones para todos los usos, para usos específicos o vinculadas a acuerdos internacionales, como los que Argentina tiene con Brasil, Paraguay y Uruguay en materia de bioseguridad.

Y si alguien libera o comercializa OGM sin autorización, las consecuencias son claras: intervención inmediata y posible destrucción de los organismos en cuestión. Además, quienes incumplan las reglas podrían ser sancionados y, en casos graves, se les podría impedir obtener nuevas autorizaciones por hasta cinco años.

¿Qué pasa con las sanciones?

El SENASA y el INASE también podrán aplicar multas y sanciones si detectan irregularidades relacionadas con los OGM. Esto ayuda a mantener todo en regla y proteger tanto la salud como el ambiente.

¿Y qué pasa con la vieja regulación?

La resolución anterior, la 763/2011, quedó derogada. Ahora, el país tiene una normativa más moderna, que refleja los avances en biotecnología y busca que los procesos sean más ágiles y transparentes.

¿Cuándo entra en vigencia?

La nueva normativa comenzará a aplicarse 30 días después de su publicación en el Boletín Oficial. Es decir, en unos días, las reglas serán más claras y estrictas para quienes trabajan con OGM en Argentina.

¿Por qué importa esto para vos?

Este cambio es clave porque regula cómo se producen y comercializan los alimentos y productos agrícolas que contienen o usan OGM. Además, busca equilibrar la innovación tecnológica con la seguridad, algo fundamental en un mundo donde la biotecnología avanza a pasos agigantados.