Un episodio que sacudió a la justicia argentina
En una decisión que reafirma la protección de nuestras instituciones, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a Damián Berruet a cuatro años de prisión. La sentencia llega tras su intento, en mayo de 2024, de forzar la camioneta oficial del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, en un acto que la justicia interpretó como mucho más que un simple robo.
¿Qué pasó exactamente? 🚘🔒
El incidente ocurrió el 30 de mayo de 2024, alrededor de las 13:40 horas, en la calle Uruguay al 500, justo al lado del Palacio de Tribunales. Un policía federal encargado de cuidar el estacionamiento de la Corte notó movimientos sospechosos en una camioneta Toyota Hilux blanca, que estaba asignada a Rosatti. Cuando el policía se acercó, encontró a Berruet intentando abrir la cerradura con un objeto punzante.
El sospechoso intentó escapar, pero fue detenido pocas cuadras más adelante, en la intersección de Lavalle y Paraná. Durante la revisión, se le encontró un handy (un equipo de comunicación) modificado para bloquear señales, además de un destornillador largo y afilado y una llave Allen con la punta limada. Todo esto hizo que la justicia vea en el hecho un intento de ataque con intenciones peligrosas.
¿Por qué fue tan importante? 🏛️
El fiscal Diego Luciani explicó que el ataque se enmarcaba en un contexto de hostigamiento contra Horacio Rosatti. Se mencionaron intentos de hackeo, el proceso de juicio político en su contra y pintadas intimidatorias tras la condena a Cristina Kirchner. La intención, según la acusación, apuntaba a un objetivo claro: el propio presidente de la Corte.
Durante el juicio, Berruet confesó que buscaba específicamente un teléfono celular, pero las cámaras de seguridad demostraron que caminó más de un kilómetro y medio desde su hotel hasta llegar a la Corte, pasando por más de cincuenta autos sin detenerse. Cuando llegó, verificó la patente del vehículo y empezó a intentar abrirlo.
¿Qué dijeron sus defensores? 🗣️
La defensa de Berruet argumentó que todo había sido un «robo al voleo», y que en ese momento el acusado estaba bajo el efecto de drogas. También cuestionaron la gravedad del hecho y la importancia institucional que se le dio. Pero los jueces no les dieron la razón.
Los magistrados recordaron que Berruet sabía perfectamente que el vehículo era de la Corte Suprema, porque el lugar está claramente señalizado y con vigilancia policial. La conducta del acusado mostró que había tenido un claro propósito de dañar una institución clave del Estado, en un momento en que el país enfrentaba diversas tensiones políticas.
¿Qué significa esta condena?
Los jueces Diego Barroetaveña, Carlos Mahiques y Juan Carlos Gemignani consideraron que la pena de cuatro años de prisión era justa y proporcional. Aunque el fiscal había pedido una condena mayor, los magistrados decidieron reducirla en un año. Además, Berruet ya tenía antecedentes penales por delitos contra la propiedad y resistencia a la autoridad, y un proceso abierto por tentativa de homicidio contra una expareja.
Este fallo deja en claro que los ataques contra las instituciones democráticas no serán tolerados, y que la justicia actúa con firmeza frente a quienes intenten poner en riesgo el orden democrático.




