Un día que nunca olvidarán en el Challenger de Fujairah
Este martes, el torneo de tenis Challenger en Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, se convirtió en escenario de una situación de máxima tensión y miedo. Lo que empezó como un día normal en la cancha, terminó con una evacuación de urgencia debido a un ataque con misiles en la zona.
¿Qué pasó exactamente? 🔥
Mientras los jugadores estaban en pleno partido, una explosión sacudió la terminal petrolera cercana al lugar del torneo. La explosión fue causada por misiles iraquíes que impactaron en una de las instalaciones del puerto, a solo unos kilómetros del club donde se disputaba el evento. La alarma sonó y en cuestión de segundos, todos en la cancha tuvieron que correr para ponerse a salvo.
En ese momento, dos partidos estaban en marcha: uno entre Marek Gengel y Yanki Erel, y otro entre Hayato Matsuoka y Daniil Ostapenkov. Un video que circuló en redes muestra cómo, justo cuando se disputaba el cuarto game del tercer set en el partido entre el japonés y el bielorruso, sonó la alarma y jugadores, alcanzapelotas y árbitros salieron corriendo, dejando sus raquetas y bolsos en las bancas.
¿Qué dijeron los jugadores? 🗣️
Imanol López Morillo, un jugador español que participaba en ese momento, contó a un diario que en un lugar como Fujairah, donde normalmente todo es tranquilo, la situación actual es difícil de creer. Relató que, aunque algunos contactos en Dubai le aseguraron que no pasaría nada, no pudo evitar sentirse inseguro, especialmente al abrir las cortinas y ver aviones militares en el cielo a altas horas de la noche.
“No sé si podemos salir o no de aquí, y el riesgo de viajar en avión en esta situación es muy alto. Prefiero estar en tierra que en el aire”, afirmó. La incertidumbre era total y, por ahora, no hay una confirmación oficial sobre si el torneo seguirá o si será cancelado.
¿Y qué pasa con los otros jugadores? 🌍
Fuera de la cancha, la tensión también tocó a los tenistas que estaban en Dubai, especialmente a un grupo que quedó atrapado allí tras el cierre de los aeropuertos. Entre los afectados están Daniil Medvedev y Andrey Rublev, ambos rusos, además del neerlandés Tallon Griekspoor y algunos jugadores de dobles que estaban en la final, como Henry Patten, Harry Heliovaara, Marcelo Arévalo y Mate Pavic.
Estos deportistas tenían planeado viajar a California para jugar en Indian Wells, uno de los torneos más importantes del circuito. Sin embargo, por el momento, no pudieron salir del país. La ATP, la organización que regula el circuito masculino, explicó que están en contacto constante con los afectados y monitorean la situación.
Opciones de salida y un posible rescate ✈️
Los jugadores y el personal técnico evaluaron distintas opciones para abandonar Dubai. Una de ellas era viajar en auto por unas seis horas a Omán, aunque sin garantía de que el aeropuerto esté abierto al llegar. La otra opción era ir por tierra hasta Riad, en Arabia Saudita, a unas diez horas de distancia, donde el aeropuerto todavía funciona, pero con los riesgos y las largas esperas que esto implica.
Por ahora, la recomendación de la ATP fue mantener la calma y no arriesgarse. Sin embargo, algunos jugadores, como Medvedev y Rublev, están planeando salir en vuelos privados ahora que el aeropuerto de Dubái reabrió parcialmente y ya hay algunos vuelos de evacuación.
¿Qué sigue? 🔜
El torneo en Fujairah todavía no tiene una fecha confirmada para reanudar, y se espera un anuncio oficial en las próximas horas. Mientras tanto, la preocupación crece entre los jugadores y organizadores, que enfrentan una situación inédita en la historia del circuito.
Este incidente muestra cómo el deporte, incluso en sus momentos más relajados, puede verse envuelto en conflictos internacionales y poner en riesgo la seguridad de quienes participan en él. De momento, lo más importante es que todos estén a salvo y que la situación se calme pronto.
Lo que dicen las redes sociales 🧠
Usuarios y expertos en tenis reaccionaron rápidamente en Twitter, expresando su preocupación y solidaridad. Algunos compartieron videos y mensajes mostrando la magnitud del momento y solicitando oración por la seguridad de los jugadores y el personal en medio de esta crisis.
La historia aún está en marcha y, por ahora, todos esperan que la calma vuelva pronto a la región y que los afectados puedan salir de manera segura.




