La construcción, un sector en pausa
El sector de la construcción en Argentina no atraviesa su mejor momento. Aunque en los últimos meses del 2025 se vio un repunte y los costos de obras bajaron un poco, todavía hay mucho por mejorar. La realidad es que la falta de inversión pública está frenando el crecimiento y dejando a miles sin trabajo.
¿Por qué la construcción está en crisis? 🤔
Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), explicó que solo algunas provincias, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, muestran cierta actividad. Pero en general, el sector está estancado, principalmente porque el Gobierno no está invirtiendo en obra pública a nivel nacional.
Esto tiene un impacto directo en los empleos. Weiss afirmó que en el último año se perdieron aproximadamente 120.000 puestos de trabajo en el rubro, y la actividad cayó un 25% entre mediados de 2023 y 2024. Es decir, la crisis no solo afecta a las empresas, sino también a los trabajadores que dependen de esa actividad.
¿Qué pasa con los empleos? 😕
La falta de obra pública y el poco estímulo para la inversión privada hacen que muchas empresas no puedan sostenerse, y eso se traduce en despidos y menos trabajo para los obreros. Weiss destacó que en este contexto, el Estado busca mantener un equilibrio fiscal para controlar la inflación, pero en ese proceso, pierde mucho empleo.
De hecho, el sector perdió cerca del 30% de su mano de obra en los últimos años, una cifra que refleja cuánto ha afectado esta situación a quienes trabajan en la construcción.
¿Qué dicen las cifras? 📊
El índice que mide los costos en la construcción en la Ciudad de Buenos Aires revela que, en enero de 2026, los precios subieron solo un 2,3% respecto a diciembre de 2025. Esto es menor que la inflación general, que fue del 2,9%. La razón principal es que los costos laborales aumentaron solo un 2,8%, mientras que los insumos y materiales subieron un 2,1%.
Es decir, los costos para construir no aumentaron tanto, pero eso no significa que haya más obras en marcha. La inversión sigue siendo escasa y la mayoría de los proyectos están en pausa, afectando aún más al sector y a quienes buscan trabajo.
¿Qué pasa con las importaciones y la competencia? 🏗️
Weiss también habló sobre la competencia que enfrentan las empresas argentinas por la apertura de importaciones. La idea sería que los productos y materiales importados sean más baratos, pero eso puede perjudicar a las compañías nacionales más eficientes, que luchan por mantenerse a flote en un mercado cada vez más competitivo.
El presidente de la Cámara señaló que, si bien algunos productos importados ayudan a bajar los precios, hay que cuidar a las empresas que hacen las cosas bien y que generan empleo. La protección a estas compañías es clave para mantener la calidad y la cantidad de trabajo en el sector.
¿Qué se necesita para reactivar la construcción? 🚀
Weiss consideró que, para que la actividad vuelva a crecer, sería fundamental que aumente la inversión en créditos hipotecarios y que el mercado inmobiliario privado tenga mayor volumen de operaciones. Sin embargo, actualmente, este mercado está “tranquilo”, y eso también limita la reactivación del sector.
Es importante que se generen políticas que incentiven la construcción, porque esto no solo genera empleo, sino también mueve otros sectores económicos y ayuda a mejorar la infraestructura del país.
En conclusión: un sector con mucho por hacer
La crisis en la construcción no es solo un problema del sector, sino que refleja la situación económica y política del país. La falta de inversión pública y la competencia con productos importados son algunos de los obstáculos que enfrentan las empresas y los trabajadores. Si Argentina quiere volver a poner en marcha su industria de la construcción, necesita una estrategia clara que combine inversión, protección a las empresas nacionales y políticas que impulsen la demanda.
Por ahora, lo importante es entender que detrás de cada edificio en construcción hay muchas historias de esfuerzo y trabajo que, si no se cuidan, pueden perderse para siempre.




