Una expansión que busca fortalecer la pesca en Chubut
La pesquera Cabo Vírgenes, parte del grupo Aisa, está en plena etapa de crecimiento en Argentina. La compañía acaba de sumar nuevas embarcaciones a su flota y realiza mejoras en sus operaciones, todo con el objetivo de aumentar la captura de langostino, crear más empleos y potenciar sus exportaciones.
¿Qué hay de nuevo en Cabo Vírgenes? 🚤
Recientemente, la empresa incorporó dos nuevos barcos: el Cristo Redentor y el Iglú I. Ambos tienen unos 31 y 32 metros de eslora, respectivamente, y ahora forman parte de la flota junto a otros buques como el Mar Esmeralda y el Espartano. La llegada de estas embarcaciones significa poder captar unas 1.400 toneladas más de langostino fresco cada año, lo que ayuda a garantizar un flujo más estable de materia prima para su planta de procesamiento en Rawson.
¿Por qué es importante esto? 🌎
Con permisos de pesca en aguas nacionales, estas nuevas unidades refuerzan la presencia de Cabo Vírgenes en el Atlántico Sur y le dan un impulso a su competitividad en los mercados internacionales. Además, la compañía no solo busca aumentar volumen sino también mejorar la calidad de sus productos, apuntando a mantener su liderazgo en la exportación de langostino a más de 50 países.
Modernización y más inversión 💰
Pero no todo es solo en el agua. La empresa también está invirtiendo en su infraestructura. Un ejemplo es el Mar Esmeralda, un buque factoría congelador que será modernizado con más de 2 millones de dólares. Este barco podrá producir unas 15 toneladas de langostino congelado por día y almacenar hasta 170 toneladas. La idea es que, con estas mejoras, la firma pueda producir unas 1.500 toneladas anuales de langostino congelado y otras 500 toneladas de diferentes especies.
Impacto en la comunidad y la economía local 💪
Estas inversiones no solo buscan mejorar la eficiencia y la calidad del producto, sino que también generan empleo. Se espera que se creen más de 60 nuevos puestos de trabajo directos, beneficiando a muchas familias en la región de Chubut. Además, la planta industrial de Cabo Vírgenes en esa provincia puede procesar hasta 80 toneladas diarias, alcanzando las 10.000 toneladas anuales, y está en proceso de ampliar sus líneas para agregar aún más valor a sus productos.
Un compromiso con el desarrollo regional 🌱
Juan José Retamero, CEO y fundador de la empresa, destacó que este crecimiento refleja el compromiso de la compañía con la inversión productiva y el desarrollo local. Por su parte, Juan Pablo Basavilbaso, CEO de la pesquera, afirmó que las nuevas embarcaciones y mejoras en la planta ayudarán a aumentar tanto el volumen como la calidad de los productos, fortaleciendo su presencia en el mercado global.
¿Qué sigue para Cabo Vírgenes? 🚀
Con este plan integral de expansión, Aisa Group busca consolidar su liderazgo en el sector pesquero argentino. La estrategia se centra en mejorar la eficiencia, garantizar la trazabilidad del proceso y ampliar su participación en mercados internacionales. Todo esto en un contexto donde la innovación y la inversión son clave para sostener el crecimiento del sector pesquero en la región.
En definitiva, Cabo Vírgenes se presenta como un ejemplo de cómo la inversión en tecnología y recursos humanos puede impulsar el desarrollo económico y fortalecer la presencia del país en el mercado global de pesca y exportación.




