La historia de una sequía interminable
Darío Benedetto, conocido como el Pipa, volvió a gritar un gol después de casi dos años sin poder hacerlo. La última vez que había anotado fue en febrero de 2024, y desde entonces, parecía que la suerte no le sonreía. Pero este sábado, en Ecuador, su suerte cambió en el momento justo.
Un regreso en medio de un momento complicado
El ex Boca, que a sus 35 años busca seguir haciendo historia en el fútbol, vive un momento particular en su carrera. Tras dejar Boca de manera abrupta, donde no pudo marcar en sus 10 partidos y el club no logra ganar títulos desde marzo de 2023, Benedetto ha pasado por varios equipos sin poder encontrar el gol.
Primero en Olimpia de Paraguay, donde jugó 13 partidos, luego en Querétaro de México con 8 partidos, y después en Newell’s, donde su contrato fue rescindido a fin de 2025. En todos esos clubes, la falta de goles fue una constante. Muchos llegaron a pensar que su carrera estaba en declive, pero la historia dio un giro inesperado.
El debut en Ecuador y un gol que vale oro
Este año, la oportunidad le llegó en Barcelona de Guayaquil, un equipo con la mira puesta en entrar en la fase de grupos de la Copa Libertadores. El cuadro ecuatoriano tenía que superar a Argentinos Juniors en una serie que parecía difícil, y necesitaba que Benedetto volviera a convertir para motivar a su equipo.
Y eso pasó. En la ida, en Argentina, el equipo de La Paternal se llevó un triunfo espectacular, pero en Ecuador, el Pipa entró en el minuto final y aprovechó un rebote del arquero de Técnico Universitario para marcar el 1-0. Aunque fue un gol simple, fue un momento histórico para él, que llevaba 747 días sin anotar.
¿Por qué fue tan importante ese gol?
Este gol, aunque parezca sencillo, significa mucho para Benedetto. Por un lado, es un impulso para su confianza, que parecía en baja desde hace tiempo. Por otro, le devuelve la ilusión de seguir haciendo lo que más le gusta: marcar goles y ayudar a su equipo.
El momento fue tan especial que, a pesar de que el gol fue en los últimos minutos y no fue un tanto bonito, Benedetto pareció desconcertado, como si todavía no pudiera creer lo que había conseguido después de tanto tiempo sin festejar. La emoción se notó en su rostro y en su forma de celebrar, que fue bastante sencilla, en honor a la espera que tuvo que atravesar.
¿Qué sigue para el Pipa?
Este gol puede ser el comienzo de una nueva etapa para Benedetto en Ecuador. El club tiene la esperanza de avanzar en la Copa Libertadores y, si el Pipa continúa con esa actitud, quizás vuelva a encender su olfato goleador. Para él, es fundamental recuperar confianza y volver a ser ese delantero que en su momento fue comparado con grandes ídolos.
Por ahora, Benedetto disfruta de ese momento y celebra que, después de tanto tiempo, volvió a festejar un gol. La historia aún no terminó, y todos esperan que esta sea solo la primera de muchas conquistas en esta nueva aventura.
Palabras finales
En el fútbol, las historias de superación siempre generan interés. Benedetto, que en el pasado fue figura en Boca y en otros clubes, ahora busca dejar atrás la sequía y demostrar que todavía puede dar mucho. Solo el tiempo dirá si este gol será el punto de partida para una nueva etapa llena de goles y victorias.
Lo importante es que, después de 747 días, el Pipa volvió a celebrar. Y eso, en el fútbol y en la vida, siempre vale la pena.




