¿Por qué la metalúrgía está en baja? 🤔

La actividad de la industria metalúrgica en Argentina muestra un escenario complicado. En enero, el sector cayó un 6,2% comparado con el mismo mes del año pasado, y la capacidad instalada — es decir, lo que realmente puede producir— alcanzó su nivel más bajo en los últimos cuatro años. Esto significa que, actualmente, la industria está funcionando a solo el 40,6% de su capacidad, un nivel que no se veía desde hace bastante tiempo, similar a los peores momentos de la pandemia en 2020.

Un panorama con altibajos 📊

Por suerte, no todo es negativo. La buena noticia es que, respecto a diciembre de 2025, la actividad metalúrgica mejoró un 0,8%. Aunque parece poco, indica que hay cierta recuperación mensual, pero aún así, la situación general sigue siendo delicada. La utilización de la capacidad instalada, que mide qué tanto se está usando la maquinaria y los recursos, bajó a niveles críticos, lo que refleja un uso muy limitado del aparato productivo y confirma un escenario recesivo.

¿Qué pasa con el empleo y las importaciones? 💼🌍

El empleo en el sector también está en caída. En comparación con el año pasado, las empresas metalúrgicas redujeron su personal en un 2,7%. Además, en diciembre, las importaciones de productos metalúrgicos aumentaron un 14,8% respecto al mismo mes del año anterior, lo que puede indicar una mayor competencia externa. Sin embargo, las exportaciones tuvieron un incremento del 10,8%, mostrando que aún hay mercado afuera, aunque no alcanza para revertir la tendencia negativa.

¿Qué dicen los expertos? 🗣️

El presidente de ADIMRA, la Asociación de Industriales Metalúrgicos, Elio Del Re, advirtió que la actividad metalúrgica comenzó el año en niveles muy bajos, con un uso casi nulo de recursos y sin señales claras de reactivación. Para él, este escenario tan complejo hace imprescindible implementar una política industrial que ayude a salir de esta situación.

¿Y las empresas, qué piensan? 💭

La mayoría de las empresas no tiene expectativas optimistas a corto plazo. En diciembre, 7 de cada 10 dijeron que no esperan cambios positivos en su producción en los próximos tres meses. Esto refleja un panorama muy pesimista entre los actores del sector.

Caídas en diferentes sectores y cadenas de valor 🚗🏭

El informe también muestra que varias ramas de la metalurgia están atravesando momentos difíciles. Por ejemplo, maquinaria agrícola y carrocerías y remolques, que habían tenido un buen primer semestre, ahora registraron caídas de 3,4% y 6,8% respectivamente. Otros sectores como fundición (-17,8%), autopartes (-8,5%) y bienes de capital (-0,6%) también sufrieron bajones comparados con el año pasado.

La situación no se limita solo a la producción. Las cadenas de valor relacionadas también enfrentan dificultades: la construcción, alimentos y bebidas, agrícola, automotriz, energía eléctrica, minería, petróleo y gas, y consumo final, todos mostraron resultados negativos en sus indicadores, lo que refleja un panorama todavía más complejo y con pocas señales de recuperación cercana.

¿Qué sigue?

Con todos estos números, el sector metalúrgico necesita una estrategia clara para salir adelante. La caída en la actividad, el bajo nivel de utilización de la capacidad y las perspectivas pesimistas de las empresas muestran que, sin una intervención efectiva, la recuperación será difícil. La industria, que en su momento fue uno de los motores de la economía nacional, hoy enfrenta un desafío importante para volver a ponerse de pie.